domingo, 27 de septiembre de 2009

El tamaño de la oposición


Por: Luis Carvajal Basto
Se definirán este domingo la magnitud real de la oposición y la situación interna de dos partidos.

A falta de una encuesta en profundidad, no existen elementos de análisis que permitan prever lo que puede ocurrir este domingo en relación a los candidatos que obtendrían mayorías. Ello no quiere decir que las consultas pierdan importancia.

El Liberalismo y el Polo no han transmitido un discurso programático y han hecho girar sus campañas y cuñas en uno anti reelección. Es decir, por voluntad propia, han convertido las consultas en un termómetro frente a una nueva reelección.

El clima político se va a medir teniendo en cuenta los niveles de participación y las preferencias por candidatos. Para ello son fundamentales los antecedentes que le colocan retos al Partido Liberal y al Polo. Para el movimiento Mira, en cambio, todo va a ser ganancia.

El Liberalismo oficial tiene el reto de superar resultados de anteriores consultas. La que ratificó los estatutos en el 2000, 2500.000 votos y la de las presidenciales anteriores, 2.460.000.Si se tiene en cuenta que el censo electoral es ahora de 29.000.000, una votación “aceptable” debería ser al menos del orden de 2.900.000, sumados los diferentes candidatos.

Debe tenerse en cuenta que el transfuguismo hizo arribar al partido Liberal muchos concejales, que los cuerpos locales se juegan este domingo, que bastantes Conservadores participarán, por la cercanía histórica del candidato Pardo con ese partido, lo que haría prever una votación aún mayor; lo contrario, significaría una derrota que podría ocasionar un relevo en el congreso de final de año.

Ya se escuchan voces que cuestionan y deslegitiman, por anticipado, los resultados si son inferiores a las expectativas, como el pre candidato Alfonso López, quien dijo que si el ganador no saca una ventaja contundente no se le debe entregar la dirección del partido.

El Polo, por su parte, tiene el reto de superar los resultados de 2005 cuando obtuvo 1090000 votos. Está claro que los 2600.000 de Carlos Gaviria en las presidenciales recogieron mucho de sectores tradicionalmente Liberales que consideraron “inútil” votar por Serpa. ¿Se repetirá este domingo? No parece probable.

Por el contrario, parece seguro que en ese partido se definirá el pulso entre la “izquierda” tradicional de Gaviria y la de “opinión”, ahora encarnada por Petro.¿ Apoyará este a Gaviria si pierde? O se irá con los trillizos, adonde su amigo Lucho? Mucho dependerá del volumen de votación y de las diferencias.

Las consultas definirán también quien tiene hoy más votos en la oposición, entre el Liberalismo oficial y el Polo. Esto será importante en la conformación de las alianzas para enfrentar al Presidente Uribe, si es candidato, o al de la actual coalición. Vale decir que la llegada de Nohemí Sanín al Conservatismo, con una clara agenda anti reelección, hace factible una próxima ruptura en ese partido.

Estas consultas se realizan en un ambiente político poco claro, por la incertidumbre en la participación en las presidenciales de quien es sin duda el mayor elector: Álvaro Uribe. A pesar de ello servirán también para establecer, junto con el volumen real de la oposición, si la conducta de los electores se asimila al comportamiento mediático, en el cual el Liberalismo oficial parece sacar ventaja sobre el Polo en los últimos meses.

Posdata: Al tiempo que conservadores participaran en la consulta Liberal, muchos Liberales lo haremos en Blanco o no votaremos. La “abjuración” “anti” que debieron hacer los precandidatos es una forma de poner cortapisas a la Libertad, esencia y razón de ser de nuestro partido.

sábado, 19 de septiembre de 2009

El “partido” de la Corte


Por: Luis Carvajal Basto
La devolución de la terna es un veto y otro “desafío” al fuero Presidencial. La Corte ha tomado una clara postura política, afectando la gobernabilidad y no solo la Justicia. Es una acción reservada a los partidos.

Si llamáramos en Colombia las cosas por su nombre, hace rato la Corte Suprema ha debido reconocer que un roce normal entre las ramas del poder se ha convertido en una posición de principios, con solidaridad de cuerpo incluida, en el ejercicio de la oposición.

La conducta del gobierno, la del Congreso y la de la misma Corte, es diferente a la de sus funcionarios si se trata de mantener o simplemente evaluar el desempeño de las Instituciones. Nadie objeta la acción de la corporación para juzgar y condenar personas que infringen la Ley, con ropaje de congresistas, funcionarios etc.

La devolución de la terna mantiene la interinidad en la Fiscalía y coloca el punto más alto en esta pugna en que ha elegido como contradictores al Gobierno y al Congreso. Debe tenerse en cuenta que el sistema que se cuestiona, sin decirlo, es el mismo que ha permitido elegir todas las altas cortes, incluida la Suprema; el que establece la Constitución. Para este caso, el artículo249 instituye que la elaboración de la terna es una función restringida al Presidente.

¿Qué quiere decir la Corte al devolverla? ¿Está descalificando a los candidatos o entrometiéndose en una esfera reservada al ejecutivo? O, dilatando el proceso al que está obligada expresamente? En términos reales es así y la de dilatar también es una actitud más propia de políticos que de jueces. Es, por cierto, la misma estrategia que la oposición ha asumido en el congreso frente al referendo.

La postulación por parte del ejecutivo que establece la Constitución no es caprichosa y tiene que ver con la armonía que debe existir entre los poderes ejecutivo y judicial, para que la capacidad de acusar y juzgar no dé lugar a exclusivos monopolios ni se distorsione el necesario equilibrio que muchas veces se invoca.

Probablemente sin proponérselo, la Corte Suprema está dando la razón a las voces que se escuchan desde el congreso solicitando otra instancia para el juzgamiento de sus miembros. Se está deslegitimando a sí misma. La interferencia en la elección de fiscal, sin que existan impedimentos legales observables, es intervención política.

Y ese no es el espíritu de la Constitución, ni siquiera el de una versión exegética de esta, lo cual nos llevará por el camino de buscar la conciliación de este tipo de interpretaciones, cargadas de ideologías e intereses, es decir políticas, en la Corte Constitucional que tendrá más trabajo añadido al de resolver la Constitucionalidad del referendo ¿y mientras tanto?

Esta “movida” deja en evidencia que algunos miembros de las altas cortes “coquetean” con el mundo político. Es el caso de ex magistrados como Carlos Gaviria o José Gregorio Hernández que han dejado esa huella en su ejercicio como jueces. Es de esperar que la Corte Suprema reflexione, que conductas o aspiraciones individuales no alteren el desempeño de un cuerpo que además de honorable, que lo es, debe ser imparcial y apolítico y no solo serlo sino parecerlo. Lo contrario ratificaría que la política ha cambiado tanto que ahora se ejerce desde “el partido de la Corte”.

sábado, 12 de septiembre de 2009

¿Estado sin opinión?


Por: Luis Carvajal Basto
Es una dicotomía falsa contrastar el concepto de Estado de opinión con el de Estado de Derecho. Tampoco se puede gobernar o acceder al gobierno (hacer política) desconociendo a la opinión pública.

La opinión, producto de una sociedad informada, es el coco de los dictadores en las sociedades contemporáneas. Su proceso de formación, siendo complejo, reconoce a la ciudadanía la capacidad de tener criterios, sentimientos o emociones sobre diferentes asuntos, cosa que no gusta a quienes creen conocer de antemano lo que piensan y quieren las personas.

Sin que la Ciencia Política tenga los niveles de precisión de las exactas, dispone de Herramientas que le van permitiendo aproximarse cada vez mejor a las “verdades” de los sujetos y objetos que estudia. Una muy usada, las encuestas, no para “predecir”, sí para “medir”.

Esto, porque una encuesta bien realizada está desde hace bastante fuera de discusión. No se puede gobernar con base en encuestas, pero tampoco se aconseja hacerlo, aunque se puede, sin ellas.

El Estado de opinión no es una forma de organización de la sociedad diferente al de derecho. Es uno que toma en cuenta el sentir de la ciudadanía como insumo para sus decisiones y “medir” el éxito o fracaso de sus políticas públicas. Todo esto en el marco de las Leyes, pero sin desconocer el sentir ciudadano y su voluntad, a veces cambiante.

Reyes y dictadores gobernaron sin tener en cuenta a la opinión. La democracia, basada en ella, permite que los ciudadanos escojan entre diferentes proyectos de gobierno. Resulta elemental conocer las reglas que determinan su formación para acceder al gobierno.¿ A alguien se le puede ocurrir que para gobernar no?

Los formadores de opinión son fundamentales en democracia, en cuanto expresan diferentes formas de interpretar los asuntos de interés público. Pero eso es diferente a que sus opiniones sean acatadas. Es algo similar a lo que ocurre con los medios.

Estudios realizados en diferentes lugares del mundo (también nuestra Constitución), adjudican a estos (incluida la red) las funciones de formar, informar y recrear, limitando su papel a establecer una agenda de temas que se presenta a la opinión pero que también la interpreta.

Para decirlo de manera sencilla su alcance llega hasta a decir “en que” pero no “que” pensar. Debe tenerse en cuenta que opiniones y medios no son el factor exclusivo ni determinante en las decisiones electorales de las personas. Apenas uno más. La pregunta de la revista Cambio en su última edición, acerca del divorcio entre columnistas (La mayoría contra la reelección) y opinión (64% a favor según última encuesta de invamer y subiendo) es “inocente” y no hace sentido.

Tampoco lo hace, acusar a este gobierno o a cualquiera de tener en cuenta a la opinión pública para gobernar. A menos que se quiera usar tal acusación como insumo político. Sería tan inútil como acusarle por “escuchar a la gente” perdiendo doblemente quien acusa.

¿Lo que yo quiero es lo que quiere la gente? ¿Cómo hacer converger mi propio interés con el de todos o la mayoría? Esta no es una pregunta para Rousseau, quien la respondió, sino para quienes hacen política o la analizan solamente con sus propios deseos. Quien gobierna bien, gana. Quien además lo hace con la opinión, acierta.

Posdata:

La corte Suprema cambia su jurisprudencia el mismo día que se define la reelección en el Congreso; a continuación este discute un proyecto de Ley para que a sus miembros no los juzgue la Corte. Si esto sigue ¿Quién dirá la última palabra?¿Será útil saber quien se deslegitimó primero?

sábado, 5 de septiembre de 2009

¿Vale todo contra el referendo?


Por: Luis Carvajal Basto
La Corte Constitucional no es el Congreso, pero las presiones para que no atienda la solicitud de millones de colombianos que firmaron por el referendo, apenas comenzaron, como ocurrió allí, y tienen el mismo objetivo: presionar o dilatar una decisión.

Las triquiñuelas para ganar o perder tiempo hacen parte hace siglos de las estrategias parlamentarias. A eso han jugado sectores de la oposición para impedir que sea votado y que las mayorías se expresen. De eso se trata.

Pero han pasado cosas peores, desde la coincidencia entre los cambios de jurisprudencia de la Corte Suprema y las capturas y allanamientos a congresistas el mismo día de la votación del referendo, hasta la deformación de la verdad por parte de medios tradicionalmente objetivos.

¿Se habría perjudicado la Justicia si demoran unas horas esas medidas para no intimidar a los congresistas? ¿No se perjudicó más dejando en el ambiente el mensaje de una clara intervención en política? Porque la Corte debe saber que una cosa es el congreso como Institución y muy otra las conductas de sus miembros.

Quienes por años hemos sido lectores de la revista Semana quedamos desconcertados con lo que viene ocurriendo, desde el editorial que fijó postura frente a la reelección, rompiendo una tradición. La semana anterior tituló, a propósito de Bariloche “Colombia aislada”. Además de la declaración final que se explica en sí misma, millones de Colombianos vieron que Colombia no solo sigue en Unasur, sino que el respeto a sus decisiones soberanas fue explicito por la mayoría de Presidentes, como es apenas natural.

¿Aislada de quien? ¿De los Estados Unidos, con quien se firmó el acuerdo?, De la Unión Europea de Sarkozy, Merckel y Zapatero?¿ De los BRICS, incluido Brasil cuyo congreso condenó recientemente, los excesos de Chávez?¿De China y Japón, con quienes tenemos excelentes relaciones y acuerdos vigentes? ¿ o será de la ciudadanía de los países Andinos, en los que según una encuesta reciente, Uribe es más popular que sus contradictores?

Que políticos y politiqueros usen temas de Estado para conseguir sus intereses no es una práctica saludable en ninguna democracia, pero que hagan lo mismo un medio tan importante y respetado y nuestra Corte Suprema, debe colocarnos en alerta para lo que se viene con el referendo en la Corte Constitucional.

Las reglas con que se deslegitima un derecho ciudadano son agredidas sin pudor, empezando por el respeto a los fueros, el de expresarse y participar de los ciudadanos y el fundamental de las mayorías. Aterran llamados claros a transgredirlas, como el que hace el ex Ministro Hommes, ahora calificado vocero anti- referendo, en su última columna, según el cual “No es el momento para ser complacientes con la democracia a la colombiana, ni con la voluntad de las mayorías, sino que hay que pasar de alerta amarilla a alarma roja”.

¿Cuál será la versión de democracia más acorde con los deseos de personas como el ex Ministro?¿Cuál en la que la soberanía popular la ejerzan minorías o predestinados como él mismo?´ ¿y si no es con las mayorías, cuál es la interpretación “correcta” con la que debemos ser complacientes? ¿La “alerta roja” incluye presionar a la Corte Constitucional, como lo hace, a descalificarla, como lo han hecho ya otros o “apenas” a denostar de ella por anticipado, por si acaso reconoce los derechos de millones de ciudadanos que firmaron?

En medio de tanta turbulencia en el ambiente, la Corte Constitucional debe pronunciarse y lo menos a que podemos aspirar los colombianos, firmantes y no firmantes, es a que se respete, de todas las formas y maneras, su fuero. Quienes no quieren una votación, además de un fallo adverso, se conformarían con que fuese extemporáneo. La Corte y el país lo saben.

lunes, 31 de agosto de 2009

Terminator, el día del juicio y el futuro

Luis Felipe Carvajal A.

Fri, 08/28/2009 - 07:23 — gralfca

En los 90s, la gente se maravillaba al ver el despliegue de efectos especiales de Terminator 2: the judgment day, cinta en la cual se vuelve a tratar el tema de un apocalipsis causado por una rebelión de máquinas, que cobrando conciencia propia deciden para autoconservarse, liberarse de la humanidad en un arranque frenético de violencia al estilo Hollywood. Sin embargo, siguiendo las tendencias de la tecnología, lo que parecía completamente fantasioso e infactible o tal vez muy distante, parece menos fantasioso y tal vez plausible. Probablemente las máquinas no se comporten como en "Terminator", pero seguramente tendrán que ver mucho más con nosotros a finales del presente siglo.

Las fantasías de antaño se han ido volviendo realidades en el presente. Por ejemplo, en "Viaje a las estrellas" había puertas automáticas que en realidad eran operadas por una persona bien escondida; hoy en día cualquier supermercado grande tiene puertas automáticas. En "Starwars", había seres con partes electromecánicas que reemplazaban miembros reales perdidos en batalla; de acuerdo con Newsweek, soldados estadounidenses han podido reingresar a las filas luego de ser mutilados en alguna sus extremidades inferiores, gracias a prótesis de última tecnología que reemplazan rodilla y tobillo, además, de acuerdo con el "Technology Review", de MIT, se han hecho avances significativos (liderados por Todd Kuiken) para construir prótesis de brazos controladas de manera natural con sus ondas cerebrales - si bien aun algo limitadas - para extremidades superiores, algo muchísimo más avanzado que las prótesis myoeléctricas con que estabamos acostumbrados a maravillarnos.

Las máquinas se han vuelto cada vez más inteligentes y por primera vez, debido al gran avance de la tecnología, se puede considerar en serio la posibilidad de simular un cerebro humano, dejando sobre la mesa los problemas de consciencia, la razón y la ética. En 2007 BBC publicó la noticia de la simulación de un cerebro de rata, con más de 8 millones de neuronas, cada una con más de 8000 sinapsis, que presentaba "signos vitales". Esto es, más de 64E9 conexiones. Un cerebro humano tiene aproximadamente 10E15 synapsis, esto es, una diferencia de 1:150000. Si la tecnología sigue comportandose de acuerdo a la ley de Moore, se necesitará de 31 años (2^(32 - (2009 -2007)/2 ) ) para que los sistemas sean efectivamente capaces de simular un cerebro humano, esto es, hacia el 2040.

Las máqunas se han vuelto cada vez más ágiles y la locomoción ya no está restringida a ruedas. Ejemplos de esto se encuentran fácilmente en los avances de Boston Dynamics con su robo-mule, y en los robots autónomos voladores que se han comenzado a hacer populares en su forma de quad-copteros, o tricopteros, o en Unmanned Aerial Vehicles - vehiculos aéreos no tripulados- fundamentalmente utilizados con propósitos militares, desarrollados por Lockheed y Boeing, que ya son de conocimiento público. Incluso, hay ingeniosos sistemas inspirados en la naturaleza, como aquellas medusas, pinguinos y rayas diseñadas por Festo.

Si unimos estas tendencias, vemos que existe ahora una posibilidad real de construir en este siglo mecanismos capaces de interactuar con nosotros a nuestro mismo nivel o incluso superior. Siempre que pienso en esto, me pregunto por qué. Lo que pasa es que no parece muy razonable que un ser humano quiera crear un ente superior a sí mismo que a la larga lo "reemplace" en esa batalla darwiniana que en el pasado le ganamos al Neanderthal: la supervivencia del más "apto". ( Vale la pena recordar acá que la vía electrónica no es la única que nos amenaza en este aspecto, también existe la vía genética que con la manipulación de genes puede llegar al mismo resultado, pero por ahora nos vamos a restringir a la electrónica ) . Hay varias posibles respuestas, de las cuales ahora me inclino por dos. La primera es que el hombre sea increiblemente estúpido, de lo cual ha dado muestras en la segunda guerra mundial, y en los genocidios de Bosnia y Ruanda, entre otros. La segunda es que la sociedad como un todo, se comporte como un organismo que buscando autoconservarse y reconociendo las debilidades del ser humano, quiera perpetuarse en un "medio" menos efímero que el de las máquinas orgánicas. Es dificil saber ahora la respuesta, hay que esperar; pero si en los proximos 1000 años somos reemplazados por máquinas inorgánicas, los viajes interesterales de nuestros "sucesores" serán factibles y es interesante imaginar que las cosas buenas de nuestra cultura podrán llegar, como decía Kirk "A donde ningún hombre ha llegado

sábado, 29 de agosto de 2009

Comienzo del fin de Chávez?


Por: Luis Carvajal Basto
Quedó claro que Unasur es un proyecto de integración por construir que está poniéndose a prueba. No tiene capacidad para operar, por eso el escenario para cualquier problemática regional es la OEA, como se verá en adelante.

Luego de develar en la cumbre que el problema de fondo es impedir una “estrategia global de los Estados Unidos”, que le resulta tan incómoda como el gobierno de Uribe, Chávez confirma que su posición tiene como primer objetivo distraer la opinión interna de su país, cuando empieza a tener el sol a sus espaldas.

Por los tonos y el orden de las intervenciones en Bariloche quienes esperaban algún tipo de veto a Colombia o un clamoroso respaldo a las aspiraciones de Venezuela, debieron quedar defraudados.

Además de la prudencia de los Presidentes, Colombia dejó en claro que sus acuerdos bilaterales no son negociables con terceros, quedando en la agenda de Unasur el tema del intervencionismo, incluido el de Chávez.

Más allá, vale resaltar las diferencias entre quienes son presentados por muchos como sus aliados incondicionales. El pragmatismo de Lula, Bachelet y García contrasta con la mera retorica de Chávez y Morales.

La declaración final recogió las aspiraciones de Colombia y por ninguna parte el señalamiento a que aspiraba Chávez. Se impuso la armonía y primó, en casi todas las intervenciones, el reconocimiento y respeto a las decisiones soberanas de nuestro país.

Sin que se pueda hablar de ganadores y perdedores, los Venezolanos debieron quedar sorprendidos con las diferencias entre el Chávez que vimos en Bariloche y el que aparece semanalmente en Aló Presidente.

Esa conducta, si se puede llamar mesurada, se explica no solo porque su retórica ya no es bien vista en Chile y Brasil, como se lo expresó el Presidente Lula, sino porque sus circunstancias internas son cada vez peores. En una encuesta realizada la semana anterior el 60% de sus compatriotas relacionan los problemas de Venezuela con su Gobierno.

Inflación, bajos precios del petróleo, falta de diversificación de la economía (9 de cada 10 dólares de sus exportaciones provienen del crudo) pueden más en la opinión ciudadana que su discurso sobre la situación y los problemas internos de Colombia.

Como están las cosas hoy en Venezuela Chávez debería preocuparse menos de su proyecto expansionista y más de los conflictos creados en su propio país. La anunciada ruptura de relaciones con Colombia deberá esperar porque, en este momento o en cualquier otro, sería abrir la caja de los truenos que pondría fin a su proyecto y no el acuerdo entre Colombia y Estados Unidos.

La inflación ha alcanzado en Venezuela niveles del 31% y en Latinoamérica solo es comparable con la de Nicaragua (21%) y Bolivia (17%).El ALBA es el campeón de la inflación, que en realidad es el peor impuesto a los pobres que el “socialismo del siglo 21” dice defender.

En sana lógica la reunión de Bariloche hace pensar que se viene un periodo de relativa tranquilidad o al menos de distención en las relaciones con los vecinos y que la “licuadora” Chávez –Correa no funcionara en adelante con la misma intensidad.

Colombia ha dado a este asunto un manejo prudente que el Presidente Uribe ha dejado en claro en Bariloche no debe confundirse con debilidad. El acuerdo con Estados Unidos es un hecho y es indiscutible que llevar el tema a la OEA fue la decisión más acertada, al bajar el tono en Unasur y dar inicio a una nueva coyuntura regional.

lunes, 24 de agosto de 2009

¿Defensa de la Constitución o politiquería?

¿Defensa de la Constitución o politiquería?

Por: Luis Carvajal Basto
Cada vez se utiliza más una pretendida defensa de la Constitución para descalificar a quienes tienen una concepción diferente de sus preferencias políticas. ¿Es una visión estática o inmovilista de nuestra carta o su utilización como argumento politiquero en un año preelectoral?

Las Constituciones son actos fundacionales, pactos entre diferentes sectores de la sociedad que la proveen de reglas para su convivencia, progreso y desarrollo. Desde esa óptica debe ser vista y evaluada la de 1991.

La primera pregunta que surge es si logró el consenso de los diferentes sectores de la sociedad. Y la respuesta contundente es no. Además de los sectores políticos tradicionales participaron en ella movimientos que habían empuñado las armas contra el Estado pero, debe decirse, francamente minoritarios, aunque pusieron de moda el terrorismo y los secuestros “políticos”(atentado a Jaime Castro, secuestro de Álvaro Gómez Hurtado etc).

¿Podían sustraerse de un pacto fundacional una acción y unas normas definidas y claras contra el narcotráfico, facultando para ello a las instituciones y dotándolas de herramientas para combatir el principal factor generador de violencia? Claro que se pudo, pero el país ha lamentado las consecuencias. La violencia no se terminó con la expedición de la Constitución ni con la muerte de Escobar. El verdadero auge y la consolidación del narcotráfico, el Paramilitarismo y las FARC (recordar el caguan) se ha producido después de 1991, aunque duela decirlo.

La Constitución recogió los conceptos académicos por entonces de moda en universidades Europeas y bastante del proceso Español luego de la dictadura. Descentralización y participación son manifestaciones de la democracia contemporánea que en Colombia, luego de 18 años, no han encontrado, lamentablemente, los resultados esperados. La participación electoral se ha mantenido en los niveles tradicionales y las asociaciones de vecinos y otras formas de expresión ciudadana, no influyen activamente en las decisiones y la gestión pública.

Por su parte la descentralización redujo competencias y recursos al ejecutivo pero no se los transfirió a los ciudadanos sino a una nueva clase política, muchas veces emparentada con organizaciones criminales, que se apoderó de los presupuestos regionales. Justicia y Paz nos ha permitido saber mucho de la verdad y acerca de quiénes y cómo manejaban los recursos públicos en las entidades territoriales.

No parecía razonable que en el periodo de mayor amenaza para las instituciones en la Historia, se desfragmentara la capacidad del ejecutivo. En ese sentido se orientaron las primeras críticas del ex Presidente López a la nueva Constitución. De más está recordar sus comentarios acerca de las zonas grises de la carta que han permitido los choques de trenes entre las diferentes ramas del poder, observadas inicialmente entre las cortes Constitucional y Suprema, y ahora entre esta el ejecutivo y el legislativo.

La reflexión acerca de que la Constitución es perfectible y sus reformas nos deben dotar de herramientas que permitan a la sociedad y las Instituciones afrontar tantos desafíos, es tan inútil como su evolución conveniente .Pero lo que definitivamente no está bien es su invocación para argumentar posiciones políticas como se viene haciendo.

La defensa de la Constitución quiere colocarse como argumento último para oponerse al referendo. Pero la verdad es que este ha surtido todos los trámites establecidos hasta hoy, con las naturales equivocaciones y traspiés de un proceso inédito que permitiría una segunda reelección del Presidente.

Sin embargo, quienes argumentan defender la Constitución para negarlo, están impidiendo una expresión, tal vez la más importante desde 1991, de participación ciudadana. En la práctica, es negarla con el argumento de defenderla. ¿Qué tal?