Publicación Liberal que tiene como propósito el estudio de los temas de opinión, política y Gobierno( a veces Futbol).Sus principios son tres:Observar los hechos,Dudar de todo y preguntarse de que manera las acciones de Gobierno hacen la vida de los ciudadanos mejor.Digna y Libre.Sin carreta.
domingo, 22 de junio de 2008
sábado, 14 de junio de 2008
sábado, 7 de junio de 2008
martes, 23 de octubre de 2007
¿DEBE IRSE EL MINISTRO SANTOS?
El Espectador,20 de Octubre de 2007
¿Debe irse el ministro Santos?
Es Presidenciable y le ha jugado su futuro político a sus resultados como Ministro. En algún momento se va a ir. Pero no debería ser ahora. No le conviene al país, al Gobierno, ni a el.
Luis Carvajal Basto
viernes, 19 de octubre de 2007
Las declaraciones del ministro Santos, según las cuales el presidente Chávez y Piedad han ganado protagonismo por cuenta de su papel en la búsqueda de un acuerdo humanitario con las Farc, serán imprudentes o inoportunas, pero no están lejos de la realidad. Parecen propias del responsable de convencer militarmente a esa organización de renunciar a la violencia y al narcotráfico.Otra cosa es que en el balance del alto Gobierno tenga un peso grande ahora la estrategia de persuasión y diálogo que se comienza a intentar. Y las pragmáticas relaciones con nuestro vecino. Las aclaraciones de Palacio y la Cancillería, poniendo en claro que las relaciones internacionales son un asunto de Estado en cabeza del Presidente, valen. Pero no deberían tener el alcance de hacer renunciar a un Ministro que debe ser evaluado por sus resultados en el campo de batalla.Al país no le conviene que un Ministro nombrado para “ganar la guerra”, se vaya sin conseguir los resultados que de el se esperan. Se puede decir que su gestión, hasta ahora, ha estado dedicada a preparar logísticamente el aparato a su cargo, en lo que puede llamarse una primera etapa.Santos se ha preocupado por robustecer el pie de fuerza e incorporar en el presupuesto del próximo año los recursos que necesita. Para mejorar las condiciones y la moral de la tropa aumentó al 50% las primas de actividad. Ha sorteado, con relativo éxito, situaciones críticas como la crisis en la Policía, en la que salieron 12 generales de la línea de mando y no ha ocurrido nada para lamentar o las purgas en los organismos de inteligencia, que no tienen precedentes, iniciando unas necesarias reformas en las Fuerzas Armadas. Por otra parte, no parece este momento, previo a unas elecciones en que se han movilizado 150.000 hombres para garantizarlas, el más adecuado para pedir la cabeza de un Ministro de Defensa, que ha tenido la responsabilidad de restablecer la Fuerza Pública en los 1099 municipios. Con éxito.No sé si la opinión al evaluar su imagen ha tenido en cuenta los factores mencionados o asocia al Ministro con la Seguridad Democrática como tema que ha definido la coyuntura y el periodo, como el mayor anhelo de los colombianos. El asunto es que en una reciente encuesta de precandidatos, Santos aparece de segundo después del protagónico Alcalde de Bogotá y los índices de favorabilidad de las Fuerzas Armadas entre los ciudadanos, les dan el segundo lugar entre las instituciones.El “llamado al orden” de Palacio no debe tener el alcance de hacer renunciar al Ministro. Pero en este, como en el episodio con el vice Santos, Uribe ratifica que sigue siendo el responsable y el protagonista y que no permite que le hagan su agenda. Por demás, dentro de ella, es cuestión de prioridades. Puede pensarse que está apostando en serio por la combinación de estrategias que no excluyen una salida negociada. Pero la cabeza de un Ministro de la talla de Santos, en cualquier caso, sería un trofeo muy grande para unas Farc deslegitimadas ante la opinión y arrinconadas militarmente, antes de sentarse en una mesa de negociación. Si es que se sientan. Algún día.
¿Debe irse el ministro Santos?
Es Presidenciable y le ha jugado su futuro político a sus resultados como Ministro. En algún momento se va a ir. Pero no debería ser ahora. No le conviene al país, al Gobierno, ni a el.
Luis Carvajal Basto
viernes, 19 de octubre de 2007
Las declaraciones del ministro Santos, según las cuales el presidente Chávez y Piedad han ganado protagonismo por cuenta de su papel en la búsqueda de un acuerdo humanitario con las Farc, serán imprudentes o inoportunas, pero no están lejos de la realidad. Parecen propias del responsable de convencer militarmente a esa organización de renunciar a la violencia y al narcotráfico.Otra cosa es que en el balance del alto Gobierno tenga un peso grande ahora la estrategia de persuasión y diálogo que se comienza a intentar. Y las pragmáticas relaciones con nuestro vecino. Las aclaraciones de Palacio y la Cancillería, poniendo en claro que las relaciones internacionales son un asunto de Estado en cabeza del Presidente, valen. Pero no deberían tener el alcance de hacer renunciar a un Ministro que debe ser evaluado por sus resultados en el campo de batalla.Al país no le conviene que un Ministro nombrado para “ganar la guerra”, se vaya sin conseguir los resultados que de el se esperan. Se puede decir que su gestión, hasta ahora, ha estado dedicada a preparar logísticamente el aparato a su cargo, en lo que puede llamarse una primera etapa.Santos se ha preocupado por robustecer el pie de fuerza e incorporar en el presupuesto del próximo año los recursos que necesita. Para mejorar las condiciones y la moral de la tropa aumentó al 50% las primas de actividad. Ha sorteado, con relativo éxito, situaciones críticas como la crisis en la Policía, en la que salieron 12 generales de la línea de mando y no ha ocurrido nada para lamentar o las purgas en los organismos de inteligencia, que no tienen precedentes, iniciando unas necesarias reformas en las Fuerzas Armadas. Por otra parte, no parece este momento, previo a unas elecciones en que se han movilizado 150.000 hombres para garantizarlas, el más adecuado para pedir la cabeza de un Ministro de Defensa, que ha tenido la responsabilidad de restablecer la Fuerza Pública en los 1099 municipios. Con éxito.No sé si la opinión al evaluar su imagen ha tenido en cuenta los factores mencionados o asocia al Ministro con la Seguridad Democrática como tema que ha definido la coyuntura y el periodo, como el mayor anhelo de los colombianos. El asunto es que en una reciente encuesta de precandidatos, Santos aparece de segundo después del protagónico Alcalde de Bogotá y los índices de favorabilidad de las Fuerzas Armadas entre los ciudadanos, les dan el segundo lugar entre las instituciones.El “llamado al orden” de Palacio no debe tener el alcance de hacer renunciar al Ministro. Pero en este, como en el episodio con el vice Santos, Uribe ratifica que sigue siendo el responsable y el protagonista y que no permite que le hagan su agenda. Por demás, dentro de ella, es cuestión de prioridades. Puede pensarse que está apostando en serio por la combinación de estrategias que no excluyen una salida negociada. Pero la cabeza de un Ministro de la talla de Santos, en cualquier caso, sería un trofeo muy grande para unas Farc deslegitimadas ante la opinión y arrinconadas militarmente, antes de sentarse en una mesa de negociación. Si es que se sientan. Algún día.
viernes, 19 de octubre de 2007
LA COALICIÓN Y EL SUCESOR DE URIBE
La coalición y el sucesor de Uribe
¿Resultaba necesario que el Secretario del Partido de la U proclamara la segunda reelección de Uribe? Depende. Pero no le conviene a la coalición. ¿A quién conviene? ¿Sucederá Uribe a Uribe?
Luis Carvajal Basto
viernes, 12 de octubre de 2007
Antes que Luis Guillermo Giraldo, quien entre otras cosas es de los miembros de la coalición que llevó al Gobierno a Andrés Pastrana que se mantiene con Uribe, pusiera la cuestión sobre la mesa, el tema se había considerado. Incluso, por parte de importantes empresarios.La novedad consiste en que se produce simultáneamente con las aspiraciones públicas de otros potenciales candidatos, como el mismo Pastrana y El vice Santos. Quienes han cabalgado sobre la popularidad de Uribe no quisieron quedarse atrás y plantearon la vía, con referendo incluido, que haría posible su propuesta. Es decir, arrancó en serio la campaña por la sucesión presidencial.La extemporaneidad de la propuesta, aparentemente, perjudica a Uribe como Presidente, pero le ayuda como candidato. Es una forma de enviar un mensaje que dice “puedo estar”. Eso no gustó a algunos de sus hoy colaboradores y eventuales competidores, que se pusieron nerviosos.Mientras dicen que Pacho se iba a ir, Vargas Lleras le juega todo a sus resultados el 28 de octubre, los Conservadores expresaron que tendrán candidato propio y Juan Manuel Santos le apuesta a sus logros como Ministro. El asunto es que el Juez no será una convención partidista, sino las encuestas (52% como precandidato) y la opinión que, hasta hoy, le dan claramente a Uribe la posibilidad de ser reelegido.Para completar lo competitivo de la coalición en materia de candidaturas, Uribe había mostrado a un competidor “biche”, como el Ministro Arias, y ahora dejó ver a uno que puede ser “Peso Pesado”: Juan Lozano. Sin sombras, eficiente Ministro, conocedor de la política en provincia, pero con voto de opinión. Resultado: Aumentó el nerviosismo y Uribe mostró que tiene toda clase de cartas para jugar en 2010. incluyendo en la que aparece él mismo. Aunque no lo diga, la opinión lo registró y también sus potenciales adversarios.Julio Sánchez dijo que Uribe pensó en Lozano como su fórmula, pero en 2006.Yo creo ver en la declaración del Presidente que puede serlo para 2010. Es un escenario probable, más, si se tiene en cuenta que el Vice quiere ser candidato.A estas alturas hay varias cosas claras: qué en las elecciones del 28 el único “Pre” Uribista que va a ser medido es Vargas Lleras, quien también es el único con presencia” propia” en el Congreso, que los votos Uribistas y la percepción de seguridad son de Uribe y por eso nadie se le quiere despegar y que el cuento de que con el anuncio de una eventual candidatura del Presidente se afecta la Gobernabilidad es un cuento, a menos que Vargas Lleras, con 38 congresistas, piense lo contrario y se salga de la coalición para consolidar su propia aspiración. Sometiéndose a una Consulta Liberal, por ejemplo.Soy de quienes cree que si nada cambia tanto y quiere, el candidato de la coalición en 2010 va a ser, otra vez, Uribe. O quien mejor interprete a la opinión que lo ha venido respaldando. Pero no porque lo plantee el Congreso Ideológico de los miembros de la coalición, ni el de la U, que propuso el referendo.
¿Resultaba necesario que el Secretario del Partido de la U proclamara la segunda reelección de Uribe? Depende. Pero no le conviene a la coalición. ¿A quién conviene? ¿Sucederá Uribe a Uribe?
Luis Carvajal Basto
viernes, 12 de octubre de 2007
Antes que Luis Guillermo Giraldo, quien entre otras cosas es de los miembros de la coalición que llevó al Gobierno a Andrés Pastrana que se mantiene con Uribe, pusiera la cuestión sobre la mesa, el tema se había considerado. Incluso, por parte de importantes empresarios.La novedad consiste en que se produce simultáneamente con las aspiraciones públicas de otros potenciales candidatos, como el mismo Pastrana y El vice Santos. Quienes han cabalgado sobre la popularidad de Uribe no quisieron quedarse atrás y plantearon la vía, con referendo incluido, que haría posible su propuesta. Es decir, arrancó en serio la campaña por la sucesión presidencial.La extemporaneidad de la propuesta, aparentemente, perjudica a Uribe como Presidente, pero le ayuda como candidato. Es una forma de enviar un mensaje que dice “puedo estar”. Eso no gustó a algunos de sus hoy colaboradores y eventuales competidores, que se pusieron nerviosos.Mientras dicen que Pacho se iba a ir, Vargas Lleras le juega todo a sus resultados el 28 de octubre, los Conservadores expresaron que tendrán candidato propio y Juan Manuel Santos le apuesta a sus logros como Ministro. El asunto es que el Juez no será una convención partidista, sino las encuestas (52% como precandidato) y la opinión que, hasta hoy, le dan claramente a Uribe la posibilidad de ser reelegido.Para completar lo competitivo de la coalición en materia de candidaturas, Uribe había mostrado a un competidor “biche”, como el Ministro Arias, y ahora dejó ver a uno que puede ser “Peso Pesado”: Juan Lozano. Sin sombras, eficiente Ministro, conocedor de la política en provincia, pero con voto de opinión. Resultado: Aumentó el nerviosismo y Uribe mostró que tiene toda clase de cartas para jugar en 2010. incluyendo en la que aparece él mismo. Aunque no lo diga, la opinión lo registró y también sus potenciales adversarios.Julio Sánchez dijo que Uribe pensó en Lozano como su fórmula, pero en 2006.Yo creo ver en la declaración del Presidente que puede serlo para 2010. Es un escenario probable, más, si se tiene en cuenta que el Vice quiere ser candidato.A estas alturas hay varias cosas claras: qué en las elecciones del 28 el único “Pre” Uribista que va a ser medido es Vargas Lleras, quien también es el único con presencia” propia” en el Congreso, que los votos Uribistas y la percepción de seguridad son de Uribe y por eso nadie se le quiere despegar y que el cuento de que con el anuncio de una eventual candidatura del Presidente se afecta la Gobernabilidad es un cuento, a menos que Vargas Lleras, con 38 congresistas, piense lo contrario y se salga de la coalición para consolidar su propia aspiración. Sometiéndose a una Consulta Liberal, por ejemplo.Soy de quienes cree que si nada cambia tanto y quiere, el candidato de la coalición en 2010 va a ser, otra vez, Uribe. O quien mejor interprete a la opinión que lo ha venido respaldando. Pero no porque lo plantee el Congreso Ideológico de los miembros de la coalición, ni el de la U, que propuso el referendo.
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