jueves, 26 de julio de 2007

ESTO (SI ES) LA VERDAD

Esta (sí es) la verdad
Los ejecutivos de la Multinacional pagarán sus crímenes con una multa. En Estados Unidos, en dólares y en cuotas. ¿Qué tal?
Luis Carvajal Basto

El Espectador
martes, 20 de marzo de 2007


Por cuenta de la justicia norteamericana y las declaraciones del Fiscal a una publicación extranjera, los colombianos hemos sabido de una verdad que conocíamos pero que se encontraba sin protocolizar: la violencia paramilitar asociada no sólo al narcotráfico sino a grandes propietarios de tierras y exportadores de bienes agrícolas. Además, a políticos que, según el fiscal, “corrompieron a los paramilitares” y los utilizaron para adueñarse del Gobierno y los recursos públicos en muchas regiones, municipios y departamentos.
Faltan detalles, de interés sobre todo para víctimas y desplazados, pero las líneas gruesas ya están. La verdad es un rompecabezas que hemos comenzado a armar. El país conocía que los narcotraficantes trajeron a los instructores israelíes que les enseñaron a asesinar y a convertir la paraseguridad en un próspero negocio. Lo que no se sabía es que empresas transnacionales como Chiquita no sólo pagaban por seguridad sino que, como todo parece indicar, prestaban su infraestructura para traer al país las armas y los recursos con que se asesinó a muchos colombianos.
La verdad es que a pesar de las declaraciones y saludos a la bandera acerca de la extradición de los ejecutivos que patrocinaron semejante barbarie, esto no se va a poder porque se excusarán en cualquier cosa para no pagar su deuda con la Justicia colombiana. Para eso tienen los mejores abogados. Por ejemplo en el principio jurídico de “non bis IN ídem”, es decir, que no se puede condenar dos veces a alguien por el mismo delito. Pagarán los asesinatos en dólares, en Estados Unidos y en cuotas. ¿Qué tal?
El de la empresa bananera es un comportamiento que subvierte y daña nuestro orden institucional. Tanto como el de las Farc. Las utilidades del narcotráfico y el banano, desde esa óptica, son comparables. Se confirma que no sólo los colombianos somos permeables a la influencia nefasta del dinero mal ganado.
Mientras tanto, en la medida que van apareciendo las verdades, crece la ilegitimitad en la opinión de todo lo que tenga que ver con la política. “El que quisiera hacer política tenía que conversar con nosotros”, declaró un conocido líder paramilitar. Muchos alcaldes y gobernadores que ejecutaron y ejecutan los presupuestos regionales y congresistas, que hicieron y hacen leyes, han tenido que ver con ellos. Muchos de los que aún no han sido juzgados ni condenados se encuentran, no se si legalmente, pero sí ética y moralmente, impedidos para seguir actuando. A lo mejor es por eso que el Congreso no funciona, hasta ahora, como debería. ¿Complejo de culpa colectivo?
Y mientras seguimos conociendo verdades, sorprende que los Petros y Cía, no se han pronunciado sobre el asunto de la Bananera. A lo mejor se encuentran ocupados en su empeño de construir su versión de la verdad que los conduzca a llevarse por delante al Gobierno y, de paso, a las instituciones.
Para ellos, lo importante es conseguir el triunfo en 2010. Consolidarse como alternativa de poder. No importa si deben salir al exterior a desacreditar a Colombia. Se está volviendo costumbre hacer política interna utilizando temas de Estado y una institución como el Congreso no para de hacer leyes –pues en un costoso periodo de extras sólo se tramitaron dos–, sino escándalos y protagonismo ante el silencio y desconcierto de las mayorías uribistas que no encuentran un escudero de peso en el Congreso que los aglutine y represente con autoridad.
La verdad es que vamos a tener que hablar de las verdades. Cada quien tiene la suya. Por lo pronto, la justicia, en este caso la norteamericana, nos ha mostrado facetas desconocidas de las actividades criminales. Lástima que a los culpables los castigue cobrándoles una parte de sus utilidades. Y a crédito.
La impunidad adquiere una dimensión “legal” y tiene un precio: 25 millones de dólares en cuotas de cinco millones pagará la empresa Chiquita al fisco norteamericano . “Costos imprevistos del negocio”, dirá el presidente de la bananera al explicar esa cifra a su junta directiva. Desinstitucionalizar un país se paga con una multa. Será apenas una cifra en un balance. ¡Qué horror!

GOBIERNO Y ENCUESTAS

Gobierno y encuestas
La medición de la opinión mediante la utilización de encuestas es un instrumento indispensable en el gobierno moderno.
Luis Carvajal Basto

El Espectador
viernes, 16 de marzo de 2007


Indican al gobernante como percibe la opinión su desempeño. Una encuesta, bien diseñada y adecuadamente ejecutada muestra la realidad, es una fotografía de ella.
El buen Gobierno, en teoría , debe propender por la estabilidad y fortalecimiento de las instituciones que hacen factible la convivencia pacífica , el bienestar y el progreso de sus ciudadanos, así como las relaciones con los de otros Estados.
En primer lugar se refiere al mejor aprovechamiento de los recursos públicos. Al uso adecuado de ellos. La capacidad de Gobierno depende en mucho de su capacidad económica. Del presupuesto. Tiene que ver con la estabilidad de las finanzas públicas, la paz, el acatamiento de sus disposiciones o gobernabilidad y un intangible que con el desarrollo de una sociedad informada y unas reglas de conformación de la opinión pública tiene cada vez mas importancia: su propia credibilidad.
Para ejercer el Gobierno las herramientas o técnicas que le permiten un correcto manejo de la economía, son cada vez mas avanzadas. Existen diferentes enfoques o modelos por los que los gobernantes pueden optar. El acatamiento a la Ley por parte de los ciudadanos, también. Consenso, persuasión e incluso, el uso de la fuerza pública. Se puede decir que en esas materias tenemos “experticia”.
Seguramente en lo que menos hemos avanzado es en el estudio de los factores, actores y fuerzas que inciden en la conformación de la opinión pública , la credibilidad y por lo tanto la propia Gobernabilidad.¿ que importancia tiene en ella lo que los ciudadanos piensan, sienten y creen, por ejemplo?
Como una muestra de la importancia de esos factores, vale la pena observar su influencia en el desempeño de las variables económicas , las cuales cuentan desde hace muchos años con importantes instrumentos de modelaje y medición, que al final , a veces, no resultan muy útiles. Se sabe por ejemplo, que la tasa de cambio de un país depende en gran parte de la inflación interna e internacional y de la oferta y demanda de las diferentes monedas. Sin embargo una variable poco considerada en los esquemas teóricos , como la confianza de la población en su gobierno e instituciones, puede ser mas decisiva e importante que las nombradas.
Todo esto para decir que así como resulta indispensable y legitimo que los Gobiernos diseñen y ejecuten planes económicos, de salud, educación etc, también lo es que diseñen y ejecuten planes y estrategias relacionadas con su credibilidad y con las variables que inciden en la conformación de la opinión pública. Estrategias y planes de medios basados en instrumentos precisos de medición ,como las encuestas.
En las semanas anteriores he observado, con algo de sorpresa y curiosidad que algunos analistas se quejan de esas estrategias de opinión que ejecutan los Gobiernos en los diferentes niveles, Nacional y Distrital, para citar dos casos. Acciones proactivas que tratan de no dejar totalmente a las circunstancias y variables que los gobiernos no controlan, la conformación de la agenda de la cual se ocupa la opinión pública. Ese es un ejercicio fundamental en la gestión pública moderna.
Sin embargo, también debemos recordar que el ejercicio de anticiparse, promoverse, convencer, persuadir etc debe respetar la Ley y el principio de adecuado uso de los recursos públicos. No puede un funcionario usar esos recursos para que se promuevan sus supuestas buenas acciones o de las entidades a su cargo. O se traten de ocultar las negativas. Mucho menos convertir esos presupuestos en avanzadas de futuras campañas electorales.

LA VISITA DE BUSH

La visita de Bush
“La acción militar es necesaria para mejorar la seguridad, pero no suficiente”. David Petraeus, responsable de las tropas de USA en Iraq.
Luis Carvajal Basto

El Espectador
viernes, 09 de marzo de 2007


A lo que ya se ve como el camino a una derrota militar le sucedió una política. La situación de deterioro en el frente de guerra norteamericano en Iraq, con algo mas de 3.000 soldados de USA muertos, decidió las pasadas elecciones de Congreso en Estados Unidos y le devolvió el control del Legislativo a los demócratas. Se creó una nueva coyuntura que ha obligado al presidente Bush a modificar sus prioridades y el discurso, colocándose en sintonía con sus realidades políticas internas.
Está a punto de convertirse en Ley un proyecto demócrata que incluye un calendario de retiro de los 140.000 soldados de manera “ordenada y responsable”.Sin abandonar el objetivo fundamental, la lucha antiterrorista, debe reconocer, como lo hace su delegado en Iraq, que no basta el uso de la fuerza y fortalece un lenguaje más comercial y social, en cuanto a la disposición de los recursos de la ayuda, que predomina en su visita a nuestro país.
La agenda con USA se refiere principalmente a temas como la aprobación del TLC en los respectivos congresos, la segunda fase del Plan Colombia y la lucha antidrogas. En este caso, la visita de Bush tiene también un enorme significado simbólico y político. Quiere fortalecer su imagen pública interna visitando a su aliado mas sólido en la región.
El TLC, como instrumento para facilitar el comercio y ampliar los mercados, al someterse al control político de los congresos comienza a afrontar un natural examen, no desprovisto de los intereses políticos de cada quien. En USA los demócratas ahora se preocupan de las condiciones laborales de los trabajadores colombianos y la situación de los derechos humanos, para atravesarle un palo en la rueda al Gobierno. En Colombia la oposición ha asumido un tratado para facilitar el comercio como un caballo de batalla par hacerse mas popular y conseguir fortalecerse como alternativa política. El asunto es que, en el medio, se encuentran los empresarios colombianos que ante las expectativas de ampliación del mercado norteamericano, realizaron inversiones y planes de hegocios. Ahora, se encuentran en el limbo.
En cuanto al Plan Colombia, Bush ha sido claro al afirmar que la ayuda se reducirá entre otras razones porque la situación del país ha mejorado permitiendo aumentar el aporte nacional al Plan. También ha expresado que el componente social debe comenzar a sustituir el puramente militar. En esto coincide con el Gobierno colombiano. Ambos se anticiparon a la postura demócrata que se va a observar en el congreso norteamericano. A propósito de lucha antidrogas no parece haber cambiado mucho el escenario. El consumo aumentando al ritmo de las fumigaciones. Tan solo comparable con el aumento en la productividad en los cultivos que ha encontrado un reciente estudio.
En cuanto a los temas de opinión, El presidente Bush quiere mostrar al público de su país que además de Iraq existen otros frentes que atender. La visita a Latinoamérica es observada por muchos Norteamericanos como una alternativa a la crisis del petróleo ante las posibilidades de la región de producir biocombustibles y etanol. Es el tema central de la visita a un Lula pragmático que ha recibido, sin muchas reticencias ideológicas, a Bush y a las posibilidades de inversión y comercio que podrían venir detrás de él. Con relación a Colombia, el espaldarazo de un Bush con el sol a sus espaldas puede convenirle mas a su imagen interna que a un Uribe que no se baja del 70% de respaldo de sus conciudadanos, hasta ahora.
En síntesis, puede decirse que la frase del responsable de las tropas norteamericanas en Iraq ilustra bien la nueva actitud que tendrá ese gobierno en sus relaciones internacionales, aplicable a la región y a Colombia:”La acción militar es necesaria para mejorar la seguridad, pero no suficiente”.

GARZÓN: MÁS IMPUESTOS

Garzón: Más impuestos
Un Alcalde Populista que quiere aparecer como Estadista ¿Por qué no dice nada su copartidaria Maria Emma Mejía?
Luis Carvajal Basto
El Espectador

lunes, 05 de marzo de 2007

Bogotá, desde la alcaldía de Jaime Castro, ha desarrollado lo que se ha llamado una adecuada cultura tributaria. La gente se acostumbró a pagar impuestos a tiempo, cosa que antes no sucedía. La medida de subir tanto y tan de pronto los avalúos puede afectar ese buen desempeño. Es probable que ahora muchas personas no puedan pagar.
El alza desmesurada de los avalúos es un impuesto disfrazado que el Alcalde impone a los bogotanos.¿cuántos de quienes votaron por Garzón, con el nuevo predial, verán embargadas sus propiedades por no pagar, o dejarán de comer o pagar las pensiones y ropa de sus hijos por hacerlo?
Él, que conoce tanto la situación de dificultad de la mayoría de los habitantes de la ciudad y sabe que si pagan mas tributos se reduce su capacidad de consumo, él que ha sido advertido que si los dueños de locales tienen que pagar mas impuestos se los van a cobrar a los clientes de manera indiscriminada porque no pueden reducir sus márgenes de utilidad, él que gobierna sobre entidades como el IDU que malgastan los recursos públicos en obras inútiles como el conector de la calle 80 o tienen sus arcas repletas de dineros sin ejecutar, como lo demostró la Personería, se ha animado, teniendo cuidado en no aparecer como protagonista, a cobrar mas impuestos; él, que no ha sido capaz de recuperar los recursos del fondo de chatarrización y que son de propiedad de los ciudadanos, ¿a que horas y por qué se convirtió el simpático y social Lucho, en un Alcalde alcabalero?
Una primera razón tiene que ver con un criterio aceptado por todos: Las finanzas sanas que permiten a la Administración actuar. Una segunda: que hace años no se actualizaba el catastro. Se me ocurren otras dos que no han sido casi registradas. La primera: quiere proyectar la impresión de alcalde “estadista” que no se para en pelos por el bien de la ciudad, con miras a su casi segura campaña presidencial y la segunda: necesita recursos para mostrarse en la ultima fase de su periodo como Alcalde.
El asunto es que con alzas superiores en muchos casos al 100% se han violado la Ley, los derechos de muchos y el sentido común. Han querido esgrimir como argumento, que la meta es llegar al 80% de los avaluos comerciales. Eso parece normal y lógico. Pero no lo es. Ciudades como Madrid o Barcelona, que en otras ocasiones Garzón muestra como modelo y donde los salarios promedio son 8 veces superiores a los nuestros, tienen unos avaluos del orden del 60% con relación al valor comercial.
Este episodio nos ha permitido observar la forma como se comportan algunos lideres públicos, comenzando por el mismo Lucho, que no ha aparecido casi ante los medios y le ha dejado todo el desgaste a un desconocido director de catastro. O la precandidata del Polo ahora y antes del Partido Liberal, María Emma Mejía.¿por qué no dice nada?, ¿será que el aumento de impuestos no hace parte de la continuidad con los programas de Garzón, que ha prometido?.
En esta ciudad pasan otras cosas como que ya nos anunciaron el alza en las tarifas de transmilenio. Está claro que en manos de Garzón el servicio se ha deteriorado.¿no será que estamos ante una nueva estrategia que quiere convertir a transmilenio, al no poder acabarlo como quisieran algunos transportadores que financiaron la campaña de Garzón, en un servicio para la clase media, dejando que los buses tradicionales que tienen sobreoferta y circulan semivacíos por la ciudad transporten a los de menos recursos que no podrán pagar transmilenio? El tiempo lo dirá. Pero por ahora, para allá vamos. ¿Qué pasó con el sistema integrado de transporte y la unificación de las tarifas que anunció la inmóvil y hasta ahora inútil secretaría de movilidad?
A propósito de transmilenio, para mantener los márgenes de utilidad y reducir costos guardan muchos buses en horas no pico lo cual genera mal servicio y congestión. Esa es una practica monopólica , pero nadie dice nada. En cambio a un superintendente despistado se le ocurrió que los humildes productores de cebolla de Aquitania, en Boyacá ,cometían un delito asociado con prácticas monopólicas por tratar de conseguir mejores precios para su cebolla, principal fuente de ingresos de muchas familias campesinas,¿qué tal?

URIBE: ¿A CAMBIAR EL GABINETE?

Uribe: ¿a cambiar el gabinete?
El Presidente ha aceptado la responsabilidad política que le cabe en el caso del director del DAS. De manera consecuente se ha mostrado partidario de otra reforma política que le propusieron los Senadores con voto de opinión del partido de la U.
Luis Carvajal Basto

El Espectador
viernes, 23 de febrero de 2007


Sin embargo, lo ocurrido con la Canciller y otros funcionarios y la falta de escuderos de que se quejó el Presidente, hacen pensar que a este Gabinete le llegó la hora. Son varios los altos dignatarios del Gobierno con familiares vinculados a la parapolítica y se ve venir una cacería de brujas por parte de sectores de la oposición. Al desgaste natural de cuatro años en el Gobierno se suman ahora cuestionamientos que, tarde o temprano, afectaran al mismo Uribe y su Gobernabilidad.
También se ha desgastado en la opinión la coalición de Gobierno. Una cosa es la imagen de Uribe y otra la de los partidos que lo apoyaron. Valdría la pena realizar una encuesta de credibilidad en esos partidos, sobretodo en la U, después que muchos de sus integrantes se encuentran detenidos. No es difícil calcular que ellos son los principales damnificados. Los empresarios y la mayoría de la opinión continúan respaldando al Presidente. El, les ha recordado que las FARC siguen vigentes. E intransigentes, por si acaso.
Está claro, y cada rato lo confirman las encuestas, que el establecimiento y el Colombiano promedio no han encontrado hasta hoy quien los represente mejor que el mismo Uribe. Están soñando los miembros de la oposición beligerante si creen que esa situación va a cambiar de la noche a la mañana. Y falta bastante para el 2010.Sin embargo, si por cualquier razón anticiparan elecciones ,es bien probable que Uribe hoy volvería a ganar.
La oposición, se encuentra fragmentada. El Polo y el Partido Liberal no son homogéneos ni siquiera a su interior. Sin embargo, la sintonía entre sectores del Polo y el Liberalismo de Serpa, es evidente. Las distancias entre Serpismo y Gavirismo son semejantes a las que existen entre los sectores llamados “democráticos” y “radicales” del Polo. Y entre los que quieren ser candidatos presidenciales de ese partido en 2010.
Por otra parte, ya se ha visto que no solo los opositores a ultranza del Gobierno tienen gran expectativa en el papel que en los próximos meses sobre la opinión interna va a jugar la internacional. El día que la canciller renunció, el diario el tiempo tituló que en USA ya hablaban de “paragate“. ¿qué tanto hablaban? No lo se. Pero El Tiempo lo puso en primera pagina. Ahí había un mensaje muy claro. O por lo menos , así lo percibimos los lectores.
Con este escenario Uribe no tiene otro camino que consolidar sus apoyos, conseguir nuevos y mantener una imagen y una opinión que hoy son el sustento de su gobernabilidad. Es posible que una nueva reforma política y la discusión sobre la conveniencia de un régimen parlamentario alcance a mitigar los efectos de la crisis de la parapolítica. Ni siquiera un nuevo Congreso y la revocatoria del actual .Pero, en todo caso, no serán suficientes para que el Gobierno funcione bien los tres largos años que le faltan.
El Presidente debe consolidar una nueva coalición de Gobierno, lo cual implica un nuevo gabinete Ministerial. Antes que las responsabilidades políticas que ya muchos le reclaman, tan intangibles por cierto, den paso a las administrativas.
Amplios sectores del Liberalismo que en el Ultimo Congreso liberal aceptaron una “oposición constructiva con independencia crítica” que nadie entendio, estarían hoy dispuestos a una colaboración Constructiva para rodear a las instituciones. El Presidente podría enviar, otra vez, un mensaje a sus antiguos copartidarios ,en lugar de enviarlo al Doctor Pastrana, con canciller incluido.

OTRA CRISIS LIBERAL

Otra crisis liberal
No se dan por enterados los dirigentes liberales de que la crisis del Liberalismo es también la del sistema político. Van derecho, en el próximo Congreso, a protocolizar una nueva división. Es decir, al matadero.
Luis Carvajal Basto

El Espectador
miércoles, 21 de febrero de 2007


La nuestra es una democracia en peligro que requiere de instituciones sólidas. Los intereses personales deberían ceder el paso a la razón. Lo mínimo es que se pongan de acuerdo en unas reglas básicas, esta vez, de supervivencia. Negociar, buscar consensos, aprender de las derrotas.
El objetivo mas importante de los partidos consiste en acceder al Gobierno para realizar sus propuestas políticas. Para ello hay que construir mayorías. Los doctores Serpa y Gaviria parecen creer que sus particulares intereses son más importantes que la supervivencia del Partido. Las responsabilidades políticas que se reclaman entre ellos comprometen al Liberalismo. Esta regla debería observarse cuando se refieren a su desempeño en el pasado. La solidaridad de cuerpo y el debate interno han sido reemplazados por la ofensa y la descalificación pública entre los dirigentes. Mal.
Una mirada al pasado reciente nos muestra que la deliberación cedió el paso a practicas no democráticas, más bien estalinistas. Muchos liberales fueron expulsados del partido por delitos de opinión. Lideres indiscutibles e irremplazables. En lugar de examinar las razones de tres sucesivas derrotas presidenciales se dieron a la tarea de “purificar” el partido. Ahora, el fantasma de la “purificación” se vuelve en contra de quienes la esgrimieron como argumento. Paradojas de las “purgas”. Después, ¿a quienes les tocará?.Luego de la derrota del 28 de mayo propusimos, con El Espectador y la Universidad Javeriana, realizar un examen académico de la situación del partido. Sin explicar razones recibimos una carta en que se nos decía que no era posible que los Liberales se reunieran a deliberar. El asunto era que invitábamos a Liberales que no estaban en la actual estructura del Partido. No eran considerados “puros”.
Ese errático comportamiento con los copartidarios ha llevado a los dirigentes a consolidar una minoría de quienes se consideran incontaminados. O mejor dicho, dos, lideradas por los doctores Serpa y Gaviria. Mientras tanto las mayorías Liberales se encuentran por fuera de esa estructura. Las encuestas demostraron que votaron por Uribe, los mas, y por el Polo, los menos.
Las realidades políticas de Colombia hoy revelan que un sector del Partido se ha desplazado hacia el polo en las pasadas elecciones de Alcalde y Presidenciales. Parece que está en camino de constituirse o consolidarse la sociedad entre el sector Serpista y el Polo, socios en la administración de Bogotá, donde este último es claro ganador. La Alcaldía de Bogotá que consiguió con el apoyo de ese sector del Liberalismo, le permitió conseguir el segundo lugar en las presidenciales. Apenas natural si se considera que el candidato Serpa no competía con Carlos Gaviria. No debatía, conversaba y no perdía ocasión para echarle flores. Parecían correligionarios. Parecen. Todo eso, a costa del prestigio y los votos del Liberalismo.
El próximo congreso Liberal va a ser escenario, como es natural, de una puja por el control del Partido donde hasta ahora,el ex Presidente Gaviria tiene todas las de ganar. Lastima que no estén presentes las grandes mayorías Liberales,hoy por fuera del Partido. Lastima que suscite mas expectativas esa puja que la preparación de las próximas elecciones regionales, en especial las de Alcalde en Bogotá, Cali, Medellín y Barranquilla. Que no se examinen a profundidad las razones de las derrotas del pasado y la inconveniencia de las alianzas con el polo, a quien le han cedido todos los espacios. Que no se reivindique la unidad del Liberalismo como alternativa de poder. Que no se invite a los Liberales que se encuentran en otros partidos. Que no se busque la unidad.
Resultaría conveniente que los estudios y análisis de imagen, las encuestas y otros métodos de medición de la opinión, remplazaran por una vez las particulares visiones de quienes se creen, por si mismos, asistidos por la razón. En lugar de una realidad preconcebida podrían encontrar los dirigentes liberales una explicación a la situación de postración en que el partido se encuentra. Si no es así el próximo congreso será una confrontación estéril. Mientras tanto, la historia y el desarrollo de los hechos continuará desplazándolos, cada vez mas lejos del Gobierno que hace posible la realización de las ideas, Y de la gente, que buscará expresar su Liberalismo en otras formaciones partidistas. Aunque no sean tan puras como la versión socialdemócrata de Serpa y sus amigos o tan incontaminadas como los amigos del Ex presidente Gaviria se definen a si mismos.

POLÍTICA COMERCIAL: ¿EN RETROCESO?

Política comercial: ¿en retroceso?
Colombia se encuentra buscando firmar Tratados de Libre Comercio con nuestros principales socios comerciales.
Luis Carvajal Basto

El Espectador
martes, 13 de febrero de 2007


El TLC con Estados Unidos, en caso de ser ratificado, no parece suficiente para mantener y mejorar los volúmenes de comercio, los niveles de crecimiento y el ritmo de la economía. ¿Fracasó la integración andina? ¿Dará resultado esta estrategia de devolvernos al pasado y negociar con cada país en particular? ¿Que pasó con la liberalización a escala global y la cláusula de nación mas favorecida? ¿Tenemos una estrategia comercial de largo plazo, o la hemos sustituido por el pragmatismo del día a día?
Hasta hace unos años parecía establecido que la apertura y liberalización eran reglas. En realidad lo son, a pesar de no estar muy claros los vínculos entre el crecimiento de las exportaciones de un país y su desarrollo económico. En Colombia lo que sí está claro es que la revaluación ha generado un déficit creciente de la balanza de pagos, pero por otra parte ha impulsado el crecimiento de la Economía permitiendo importaciones de maquinaria y equipo a bajo costo y la entrada de bienes de consumo y alimentos que hacen posible tener la inflación bajo control. Imposible pensar en el aislacionismo y en las perspectivas de crecimiento fundamentadas únicamente en el desarrollo del mercado interno, al estilo Chávez. Al Gobierno no le queda otra alternativa que ampliar el horizonte de sus mercados.
Negociar en bloque las condiciones de entrada a nuevos mercados era uno de los dos argumentos fuertes de la integración Andina. El otro, el aprovechamiento de las economías de escala. Todavía lo son. Sin embargo la estrategia comercial norteamericana de negociar tratados, uno a uno, acabó de golpear el proceso de integración. Es penoso, pero apenas natural. El mercado más grande impone sus condiciones. En los negocios no caben consideraciones de carácter afectivo. Otra cosa es que por problemas de política interna, el TLC tropiece en Estados Unidos. En Colombia, con las mayorías del Gobierno en el Congreso, no debe tener problemas. En todo caso, ha sido un golpe muy fuerte para la integración andina, que en el corto plazo no parece tener posibilidades de recuperación.
Ese escenario deja con muy malas perspectivas las relaciones de negocios con Venezuela, uno de nuestros principales socios comerciales , con el que, por cierto, Colombia tiene una balanza comercial favorable casi de 1 a 2. Por cada dólar que importamos, exportamos casi 2. Y en unos volúmenes cercanos a los 2.500 millones de dólares en el último año, capaces de afectar en mucho los resultados de la balanza comercial.
La cláusula de nación más favorecida, fundamento de la liberalización comercial de los recientes decenios y pilar de la Globalización, cede terreno ante la necesidad de gobiernos como el de Venezuela de proteger sus mercados. Estos acuerdos bilaterales que ahora está buscando Colombia con nuestro vecino rico y otros países son un retroceso en la perspectiva de liberalización del comercio. Pero son indispensables para nuestro futuro comercial y la estabilidad de la balanza de pagos.
Por lo tanto, la dinámica actual del comercio mundial y a la cual no escapa nuestro país, poco tiene que ver con discursos de tipo ideológico que construyen disquisiciones reclamando una independencia que hoy es impracticable, como lo hacen los opositores a ultranza de los tratados. Se trata de conseguir mercados para nuestros productos y el trabajo Nacional y de negociar las compras en las mejores condiciones. Hace bien el Gobierno actuando con tanto pragmatismo. Pero es que no hay otra cosa que pueda hacer.