lunes, 10 de febrero de 2014

Votos blancos: ¿novedad o estrategia?


Luis Carvajal Basto
Las más recientes encuestas coinciden en un alto porcentaje de votos en blanco e indecisos. ¿Qué significa?
Por: Luis Carvajal Basto
Salvo por un pequeño detalle las cifras que muestran las encuestas resultan difíciles de entender: una cosa es la intención de voto, medida a  cuatro meses de la elección, y otra el porcentaje efectivo de votantes. Según la más reciente medición de Datexco, por ejemplo, el 74% de los encuestados tiene intención de votar y, dentro de él, el 30. % votaría en blanco mientras el 14.5% no sabe, aún, por quien. El resultado aparente  “descresta”: sumados, el 45% de “habituales votantes” parece inconforme con la lista de candidatos, mucho más allá de las cifras históricas.
Una simple observación al estudio del DANE sobre cultura política en que el 46.2 % se siente representado por el espectro de fuerzas  que hoy existe, una cifra ligeramente inferior a la de votantes reales habituales, entra en contradicción  con las interpretaciones  de estas encuestas, máxime si se considera la probable integración a la oferta política de lo que hasta ahora ha sido una organización ilegal como las FARC, en pleno, y ojalá exitoso, proceso de Paz. ¿No parece absurdo que con el Uribismo movilizado, escogiendo candidato entre el quemado Zuluaga, Martha Ramírez y Peñalosa y la “izquierda” representada en un sector del Liberalismo, el Polo,  progresistas y la desaparecida UP; más los Verdes etc., la gente quiera votar en blanco como nunca antes?
Pues claro que es absurdo. Más bien, es engañoso e irreal o facturado con el deseo. La verdad es que si bien la participación electoral ha rondado el 50% en los últimos veinte años, con un pico de 59% en 1998 y un piso de 45% en 2006, no hemos tenido ninguna del 74% como pregonan, inocentemente, muchos “interpretes” de  encuestas. De allí surge la explicación al cacareado  e inflado 30% de votantes en blanco.
El voto en blanco también es democrático y por supuesto que vale, pero no cabe hacer cábalas con un cambio tan inesperado como inexplicable de nuestra conducta política, a menos, claro,  que nos encontráramos ante una situación excepcional, como una dictadura repentina, en cuyo caso es difícil pensar que se permitieran o  publicaran elecciones y encuestas.
La pérdida de credibilidad en la política es un factor común en las democracias contemporáneas. En Colombia, transfuguismo,   corrupción y mala política han “ayudado” en  un proceso de des institucionalización. Debemos persistir en regenerar la política pero su desaparición es improbable, salvo por lo que piensan los fanáticos de las dictaduras, que los hay.
La habilidosa maniobra  en la convención conservadora, que resultó en la candidatura de Martha Ramírez; la casi segura candidatura de Peñalosa por los Verdes, como “caballos de Troya”, y la presentación inflada del voto en blanco, pueden ser hechos aislados pero también una estrategia con la pretensión de cambiar el escenario  político, buscando capitalizar los supuestos votantes blancos.
En estas circunstancias el presidente  Santos parece inexplicablemente  conforme con la expectativa de Paz, la exhibición de logros de su gobierno y el efecto que producirá su candidato a vicepresidente para mantener la ventaja que hoy tiene en las encuestas, un camino que le lleva directo a la segunda vuelta. Pero  le llegó la hora de ejercer como  candidato aunque no sea por la “amenaza” del voto en blanco que, por ahora, es infundada.
@herejesyluis
Posdata: Es extraña la tranquilidad de miembros del equipo económico del  gobierno, ante la subida del dólar que encarecerá los productos importados y  generará inflación, en plena campaña.

lunes, 3 de febrero de 2014

Obama, gobernando por decreto


Luis Carvajal Basto
La reacción de un presidente al que se le acaba el tiempo. Demócrata sí, pero no tonto.
Por: Luis Carvajal Basto
 La decisión del presidente de los Estados Unidos para gestionar todo lo que pueda sin recurrir al Congreso, es una respuesta a las malas encuestas, en las que hasta un 60% le es desfavorable, pero también un reconocimiento de las deudas pendientes con un electorado para quien ha sido su gran esperanza, a veces frustrada. Ha decidido poner freno, “por decreto”, a la dura e irracional oposición republicana, en una confrontación en la que Obama parece haber perdido en su manejo del Congreso, variable en que hasta un 78% de sus compatriotas le desaprueba. Nadie olvida que los republicanos “le hicieron la fiesta” con el cierre del gobierno.
Pero, aun perdiendo en las encuestas, ante la peor crisis en décadas el presidente respondió como debía: cuando le tocó puso a funcionar la máquina de hacer billetes e incrementó, hasta donde fue posible, el gasto público dando un aire indispensable a la economía, de la mano con el apoyo de la reserva federal que mantuvo las tasas de interés pegadas a cero y respaldó, comprando bonos por cifras millonarias, la credibilidad en el gobierno y las finanzas públicas. Hoy, cuando todavía le llueven críticas a pesar de evitar lo que pudo ser para el mundo un gran desastre, muchos resultados le acompañan pero su propia imagen está en el peor momento.Sus logros son indiscutibles, como lo recordó en su intervención sobre el estado de la nación: “ la tasa de desempleo más baja en más de cinco años; un mercado de la vivienda mejorando; un sector manufacturero que está agregando puestos de trabajo por primera vez desde la década de 1990; más petróleo producido en Estados Unidos que el comprado en el resto del mundo, la primera vez que ha sucedido en casi veinte años ; el déficit reducido a más de la mitad, y por primera vez, por primera vez en más de una década, los líderes empresariales de todo el mundo han declarado que China ya no es el lugar número uno del mundo para invertir: es Norteamérica”. En síntesis, el presidente ha hecho la tarea.
El gran mérito de Obama, y por lo que todos debemos estarle agradecidos, consiste en haber hecho exactamente lo contrario a lo que la ortodoxia neoliberal, y la oposición republicana, recomendaba, en plena crisis y en un momento en que nadie sabía cuál era el camino adecuado. Ahora, cuando crecimiento y empleo son aun modestos pero indiscutibles, pone sus ojos sobre la distribución de los ingresos, reconociendo que su país salió del hueco pero los más pobres ganan menos, lo que no es solo un problema moral si no un freno a la capacidad de la economía para expandirse.
El reciente declive de su imagen no tiene que ver con las grandes cifras de la economía sino con la cuenta de cobro que le facturó la oposición por el cierre forzado del gobierno, en realidad un “logro” de los republicanos, y un error administrativo al implementar la reforma a la salud, el colapso de una página web convertida en eje de esa gestión. También, porque empieza a tener el sol a sus espaldas y ni él ni su partido pueden correr riesgos en las elecciones legislativas del próximo noviembre. Muchos candidatos al Congreso prefieren hacer campaña con una Hillary Clinton en ascenso y probable candidata presidencial (73% entre los demócratas en las encuestas) que con un Obama empezando a despedirse.
Recordaremos a Obama como el primer presidente negro en un país que hasta hace pocos años, abiertamente les discriminaba, pero también como el que tuvo la lucidez y el valor necesarios para usar todas las herramientas del gobierno a su disposición para salvar a su país y al mundo de una gran amenaza, generada por la voracidad sin control de algunos pocos. Aunque le vaya mal en las encuestas; aunque no hubiese cerrado, todavía, Guantánamo; aunque gobierne por decreto, la mayoría de ciudadanos del mundo “volveríamos” a votar por Obama.
@herejesyluis
Presidenciales: La “movida” del sector Pastranista-Uribista del Conservatismo, que hasta ahora va en la candidatura de Marta Lucia Ramírez, con el equipo de campaña que ha nombrado, inevitablemente nos hace recordar los “mejores” momentos del Caguan.

lunes, 27 de enero de 2014

La remodelación del Mundo

Luis Carvajal Basto
Concluyó el Foro Económico Mundial, haciendo un inventario del estado de cosas a estas alturas de la globalización. Las diferencias entre lo que se observa y lo que muchos quisiéramos mirar.
Por: Luis Carvajal Basto

Un encuentro de los líderes económicos, empresarios  y políticos del mundo, siempre será importante, aun para nosotros los colombianos,   parroquiales  por naturaleza y ocupados, casi siempre, en los propios problemas y desafíos: Paz; elecciones; Petro, el Procurador  etc. Sin embargo, el mundo, las grandes tendencias e intereses, que condicionan nuestro andar como país, existen y se dejaron ver en el foro de Davos.
¿Qué cosas preocupan a los dirigentes mundiales? En primer lugar establecer si ya nos encontramos en  la puerta de  salida de la crisis  de 2008; si los remedios utilizados fueron los adecuados y  discutir las “fórmulas” para seguir transitando el camino de la recuperación; después, una agenda de temas como la política pública frente a las drogas, en la cual participó el Presidente Santos; el llamado lado oscuro de la era de internet; el desempleo juvenil y otros más puntuales.
El actual momento de la economía mundial puede caracterizarse como uno en que ya no estamos en lo peor de la crisis pero todavía no salimos. De acuerdo con el Banco Mundial los países de ingresos altos tendrán en 2014 un crecimiento de 2.2 (frente a 1.3 en 2013) y los países en desarrollo 5.3, frente a 4.8 en 2013: se recuperan los países desarrollados generando expectativas que suponen un freno en los flujos de capitales hacia las economías emergentes y su desplazamiento a las desarrolladas, animado por el comienzo del fin de las políticas monetarias expansivas en los Estados Unidos, un país que lidera la salida de la crisis gracias a ellas y que espera crecer  a una tasa de 2.8 en 2014.
Parece increíble que todavía se discuta a este nivel si la intervención de los bancos centrales y los Estados ha debido ocurrir o si debimos dejar a los mercados ajustarse autónomamente en un camino que no conducía más que al precipicio. La conversación tiene lugar en razón de que supervivimos y podemos mirar hacia 2014 con cierto optimismo, debido a la manera  decidida como actuó, por ejemplo, la Reserva Federal en los Estados Unidos y su gobierno. La ambigüedad y la demora de las decisiones en Europa, con la influencia predominante  de Alemania, se pueden constatar  ahora en la lentitud de su  recuperación.
El escenario pos- crisis se completa con los problemas fiscales de casi todos los gobiernos (Colombia es una notable excepción), la apertura de un periodo de inestabilidad política y la pérdida de gobernabilidad. Aunque en Davos no se hayan discutido más que los síntomas, en algún foro se habló de los países que tendrán, en adelante, serios problemas para mantener su régimen político ante inminentes conflictos sociales ocasionados por la creciente desigualdad, tanto en lo interno  como a nivel internacional.
La semana anterior las bolsas en el mundo fueron a la baja mientras  el dólar se fortalece, como consecuencia de las expectativas descritas y también por la reducción en las perspectivas de crecimiento de China, pero este parece un problema circunstancial. Desafortunadamente no lo son los millones de empleos que perdieron en los últimos años trabajadores en todo el mundo por las desventajas en competitividad que supone el desplazamiento productivo a países en que no se cumplen los mínimos salariales y ambientales, planteando un problema de fondo en la globalización, en el cual se afecta no solo el empleo sino la salud fiscal de los gobiernos por la reducción en los volúmenes de impuestos. En Colombia, por ejemplo, el desplazamiento productivo  mundial puede explicar gran parte del deterioro del sector manufacturero.
¿Se nivelarán, salarios y niveles de empleo, por lo bajo, en el futuro o seremos capaces de construir unas nuevas reglas, consensuadas y más equitativas, en esta nueva etapa de la globalización?
En Davos se ha podido verificar que el avance en las respuestas a la creciente desigualdad es, también, una manera de impulsar las economías. Si somos capaces de incrementar la demanda es posible que la economía se expanda, reduciendo los niveles de pobreza que generan los “temidos” conflictos sociales.
Dos  datos publicados por oxfam (http://www.oxfam.org/es/policy/gobernar-para-las-%C3%A9lites) en Davos: la mitad de la riqueza mundial está en manos del 1% más rico, mientras la otra mitad “está en manos del 99% restante”; los más ricos, el 1%, en Estados Unidos concentraron el 95% de la riqueza generada después de la crisis. Modelar  al mundo, como reza la convocatoria  del foro, debe incluir la reducción de la pobreza como un principio, un gran objetivo conveniente para todos, y no como una eventualidad o un discurso.
@herejesyluis
Presidenciales: La escogencia de Marta Lucia Ramírez como candidata conservadora, es la primera movida de la alianza Uribe-Pastrana, en un escenario en el que la candidatura Zuluaga no despegó.Su objetivo debe ser forzar una segunda vuelta y garantizar allí la presencia de un candidato de los sectores de derecha.

lunes, 20 de enero de 2014

Bogotá: la pasión y la razón.


Luis Carvajal Basto
Mientras continúa la actual “batalla” jurídico-política, vale recordar que la ciudad, con sus problemas, existe.
Por: Luis Carvajal Basto
A estas alturas de la destitución  pocos recuerdan los problemas de movilidad;  inseguridad etc., para no hablar de su crecimiento armónico, su postura y proyectos con la región, la actualización de su estatuto orgánico, los avances en competitividad y otros temas. Parecemos, todos, ocupados en afinar la postura ideológica para situarnos del lado del procurador o del alcalde. El asunto es tan relevante que la campaña presidencial y las elecciones de congreso han pasado casi a segundo plano. Incluso el proceso de paz se ha convertido en “insumo” de  batalla. Debemos reconocer  que la estrategia de Petro ha funcionado: Convirtió su destitución en un hecho político a favor que cambió, hasta ahora, las encuestas y le dio una dimensión que no tenía. La polarización ha surtido sus efectos: ¿toca “alinearse”?.¿Será muy difícil explicar que la izquierda tiene todo el derecho a gobernar, ojalá con éxito? ¿Será Petro un buen ejemplo?
En realidad ¿Habrá cambiado tanto su desempeño como administrador ; avanzado en la solución de los problemas  de la ciudad o en sus promesas de gobierno o, por el contrario, se trata de una polarización política?  El escenario se ha convertido en uno de “izquierdas y derechas” en el que los dividendos son para el alcalde. ¿Y la gestión? ¿Importa? Petro ha demostrado que su estilo se encuentra más cerca de las denuncias y el debate mediático que de los logros en administración, los cuales, todos, se pueden medir y en ese escenario, por fuera de supuestas diferencias ideológicas, el alcalde pierde. Sus resultados son deficientes.
Su argumento más contundente es ideológico: la teoría del “golpe de Estado” contra un gobierno de “izquierdas”. Habría que añadir que cualquier gobierno debe mostrar uso eficiente de recursos y respeto por la Ley, incluidos los miles de funcionarios destituidos a la fecha, de todo nivel, en todo el país, por los diferentes procuradores. La “izquierda” no se reduce a Petro: una cosa es la solidaridad y otra sentirse representados o desplazados por él. Esto incluye a las FARC  y a dirigentes como Clara López y Piedad Córdoba.  ¿Tiene exenciones su gobierno? Una funcionaria nombrada por el alcalde, la Veedora Distrital Adriana Córdoba, ha cuestionado y advertido, oportunamente,  a la administración, sin que pueda calificarse su opinión como interesada o politizada, sobre el mismo asunto por el que ha sido sancionado (http://www.youtube.com/watch?v=z1csEKmngzs) habiendo también denunciado los problemas de ejecución, la más baja en 10 años ( ver http://www.youtube.com/watch?v=GYjIC2JvLgA) y  el abuso en la contratación directa (ver http://www.youtube.com/watch?v=waaA6TJzqQ4), sin que se conozcan afinidades  personales,ideológicas o políticas entre la veedora y el procurador.
En este episodio se ha podido observar que el llamado clientelismo, señalado tantas veces por el hoy alcalde, no es patrimonio exclusivo de los partidos tradicionales: el caso de magistrados con familiares en la empresa de acueducto, nombrados recientemente, deja muy mal sabor y, peor, que fallen procesos en los que el alcalde se encuentra involucrado sin declararse impedidos. También, hay que decirlo, que el destituido gerente del acueducto fuera nombrado por el procurador, en 2009, luego del respaldo del hoy alcalde para su elección. A la gente en la calle le queda la duda de si se trata de una controversia entre antiguos “compadres” y de si son tan diferentes este tipo de dirigentes, los dos en situación de pre candidatos presidenciales en 2018, aunque se reclamen o señalen de “izquierdas o derechas”.
Las decisiones jurídicas van y vienen en un proceso que será cerrado, al final, por la Corte Constitucional. La cuestión, en el fondo, es ¿Cuándo? El desgaste institucional es evidente y, lamentablemente, solo se observa una tendencia a empeorar. El alcalde tiene todo el derecho a defenderse en las diferentes instancias, pero, ¿Y el gobierno en la ciudad? ¿Sus grandes temas? La dirigencia política, en la polarización, toma su lugar mientras el resto de la ciudad, observa y apenas divide simpatías. ¿No existen los gremios, las organizaciones cívicas, las juntas de acción comunal y de vecinos, las universidades, que le pongan una voz diferente a este asunto y expresen los intereses de la ciudad, más allá  de la pasión ejercida en la batalla?
Lo que ocurre en la capital puede calificarse como una situación de  vacío administrativo, pero también de liderazgo. Entre tanto ¿Cómo va la ciudad?  Hasta ahora, estamos pendientes del pulso político y jurídico de dos precandidatos en potencia. ¿Y  Bogotá?
@herejesyluis

lunes, 30 de diciembre de 2013

Un balance de 2013

2013: El desafío debajo de la mesa

Luis Carvajal Basto
En este año que termina parecieron acentuarse las diferencias entre Estados-Nación y globalización, con consecuencias en todos los países. ¿Podremos superarlas? Hora de “filosofar”.
Por: Luis Carvajal Basto
El mundo, lentamente, comienza a salir de la crisis que comenzó en 2008, pero resulta difícil afirmar que las políticas globales se emplearon a fondo o, siquiera, que todos los países las toman en serio. Cuando existen, se aplican solo a conveniencia. Mientras Estados Unidos usó, para salir del hueco, todo el arsenal  del Estado incluyendo  gasto público  y bajas tasas de interés; en Europa, con el liderazgo de Alemania, todavía se discute si son mejores las políticas restrictivas en un periodo en que ha estado en riesgo la misma supervivencia de la Unión Europea. China, defiende sus precarios pero numerosos empleos, que pierden otros países, girando, cada vez más, hacia el capitalismo de Estado y América Latina sigue disfrutando de un  relativo periodo de crecimiento en el que mucho han tenido que ver los precios de los productos que exporta.  Unidad de políticas en un mundo global? Por ningún lado.
En 2013 los desajustes en la globalización no movilizaron a los  indignados, pero se mantuvo la crisis fiscal de los gobiernos que les tiene hipotecada su capacidad de intervención a las reglas fiscales. Incluso, el presidente Obama ha visto tambalear su novedosa y necesaria reforma a la salud y desplomarse su imagen ante un congreso en que los  republicanos le recuerdan, permanentemente, la precariedad de las finanzas estatales, llegando, en el año que termina, al extremo de paralizar la actividad del gobierno más poderoso del mundo.
El debate es el mismo en todas partes y se refiere a los niveles de ingresos y gastos de los gobiernos en un periodo en que gran parte de ellos han visto reducir sus ingresos y  empleos como consecuencia del desplazamiento de la producción a países más competitivos por productividad o bajos salarios, como  China. Esta situación ha puesto a muchos a dudar acerca de los beneficios de la globalización.
En época de vacas flacas la corrupción se nota más y ello, a su vez, ha producido una pérdida de credibilidad global en la política, afectando los cimientos de la democracia. La primera víctima han sido los mismos políticos y la siguiente, los partidos, sindicados, cuando menos, de incompetencia y corrupción. En Europa, por ejemplo, esa situación ha permitido la reaparición de una vieja ultraderecha, xenófoba  y racista, sintonizada  ahora con sectores extremos del Partido Republicano que quieren pocos impuestos y gobiernos pequeños. En Colombia, la expresión  “Estado Austero”, que promueve el candidato Zuluaga, pareciera situarse al lado de  esa corriente.
Por lo que vimos en 2013 estamos en una carrera contra el tiempo para mantener las instituciones democráticas  en todos los países y la pregunta es si, antes de que termine el desgaste del régimen político y el Estado de Derecho, podremos crear unas reglas del juego acordes con la globalización y promover otro ciclo de crecimiento  de la economía, uno que no deje pobres a gobiernos y democracias y, más pobres, a los que ya  lo son.
En su discurso  de fin de año Don Juan Carlos, paradójicamente un Rey demócrata, postulaba, con razón, la necesidad de regenerar la política,  lo cual, añadimos desde acá, es imposible sin la aparición activa y el protagonismo de la ciudadanía. Sin embargo, aun esta condición se revela como indispensable sin ser suficiente para conseguir un nuevo equilibrio en un mundo globalizado. ¿Hace sentido cambiar unos políticos por otros si las condiciones objetivas y las “reglas” globales se mantienen estáticas y juegan en contra de las instituciones democráticas?
En este  2013 hemos visto claros anuncios de  nuevos tiempos: un Papa que quiere transformar la “vieja” Iglesia, también azotada por  corrupción y  mala política; la aparición de nuevos sectores que protestan, y que no se parecen a la clase obrera que vislumbró Carlos Marx, como los indignados en Europa, los  anti Wall Street en los Estados Unidos y el movimiento contra el alza en el transporte en el emergente Brasil, más cerca de expresar a una clase media empobrecida reclamando fundamentos del Estado Liberal que se revela como una utopía por conquistar y defender.
Pero en este pulso que se libra, soterradamente, entre Democracia y globalización, existen razones para el optimismo: cuando todos la considerábamos inminente se pudo detener otra guerra en Siria (¿también se detendría el arrasamiento de las minorías?) Mandela, desde el más allá, pudo convocar al mundo entero con su ejemplo de alegría y Libertad; y en Colombia estamos en el camino de conseguir la Paz. Sin que  lo que ocurra en el resto del mundo nos sea indiferente, ese es el más importante propósito de los colombianos  para 2014.Ojalá.¡¡¡Feliz año!!!

lunes, 16 de diciembre de 2013

Santos se “reencaucha”


Luis Carvajal Basto
Superando los efectos negativos del paro agrario en su imagen, el presidente sigue subiendo en las últimas encuestas. ¿Durará esta tendencia hasta mayo? El efecto Petro.
Por: Luis Carvajal Basto

Termina este año de 2013 con la encuesta de Gallup  de la semana anterior que muestra, básicamente,  la recuperación de la candidatura del presidente y, también, la certeza de que tendremos segunda vuelta. De noviembre a diciembre, en primera vuelta, ha subido 11 puntos que pierden sus competidores, incluido Zuluaga cuya candidatura se estanca. En una segunda vuelta, enfrentado a Zuluaga, sube 8 puntos mientras su contendor pierde 6. En este mes, que fue definitivamente un round para Santos, terminó de “recoger”  a Vargas Lleras cuya favorabilidad de imagen cayó 11 puntos, casi los mismos que subió Santos.
La izquierda no logra consolidar un candidato fuerte aunque los mejores números los tiene Clara López, quien ha perdido de dos a tres puntos en el mes. ¿Podrán proponer, ante el retiro de Navarro, un candidato de unidad que confronte el segundo lugar de Zuluaga? O, por el contrario, ¿Se abrirá camino Enrique Peñalosa quien no llegaría a segunda vuelta pero podría jugar a favor (si no participa)  de Zuluaga, después?
La encuesta se terminó de realizar el mismo día del anuncio de la procuraduría así que no recoge sus efectos. Por lo que se observa en otras mediciones la imagen de Petro mejoró con su destitución, pero hasta ahora no tiene candidato a las presidenciales. No es exagerado suponer que los votos de ese sector terciarían a favor de Santos y no de Zuluaga en una segunda vuelta. Con su respaldo tácito a Petro, el fallo de la procuraduría juega a favor del presidente.
¿Cuáles son los factores que comienzan a consolidar a este Santos renovado? En primer lugar el “desconocimiento” acerca de Zuluaga quien hasta ahora aparece como su rival más probable y el estancamiento en el endoso, a su favor, de los simpatizantes de Uribe. Luego, la polarización que, como se había previsto, caracteriza la elección entre amigos y opositores de la Paz, la cual comienza a “darle” los votos de opinión que no tenía hasta noviembre, y el respaldo decidido que encuentra en la Costa, una región en que históricamente ha predominado el sentimiento Liberal con el que se identifica, cada vez más, al presidente quien allí, literalmente, arrasa.
De acuerdo con esta y anteriores encuestas  el Liberalismo,  sus vertientes históricas, se ratifica como la columna vertebral de la reelección del presidente. La importancia del apoyo que ha recibido de  quienes se sienten  Liberales  se nota más en esta última encuesta: hasta el 64% de quienes sienten afinidad con el Partido le respaldan, bastante por encima, incluso,  de quienes  se identifican con el de la U. Entre los Liberales, la intención de voto en blanco es inferior a quienes se consideran de otros Partidos, alcanzando “apenas” el 17%.. Un dato  que aclara muchas cosas: en el último mes los votantes en blanco se redujeron un 6%, la misma cifra que “aumentaron” las simpatías por el Liberalismo.
Una manera de definir la elección, hasta ahora, es que mientras Santos ha logrado, cada vez más, identificarse con los sectores Liberales y progresistas, Zuluaga no logra hacerse identificar con el ex presidente Uribe, por parte de sus seguidores.
Otra conclusión de cierre de año puede ser que la candidatura Santos  se solidifica lo cual le hace ganador casi en cualquier escenario, aunque le va mejor si se mantiene, finalmente, la polarización con Zuluaga. Pero los hechos no son estáticos y la imagen del presidente, así como su favorabilidad en la intención de voto, se altera permanentemente. Sube y baja  con facilidad acusando el desgaste propio de un candidato en ejercicio del gobierno a quien le cobran, y le cobrarán, casi todo lo que ocurre. Salvo por eso, el presidente puede pasar las festividades tranquilo, aunque tengamos una campaña previsible y  aburrida en que lo más novedoso son los efectos políticos que tendrá, también en las presidenciales,  la destitución del alcalde.

lunes, 9 de diciembre de 2013

¿Acabar los Partidos?


Luis Carvajal Basto
A medida que se acercan las elecciones, sube la temperatura política. Como es ya costumbre en Colombia el trompo de poner son los Partidos, especialmente el Liberalismo, pero ¿Se puede hacer política sin ellos?
Por: Luis Carvajal Basto

Entrados, como estamos, en un año electoral (faltan apenas meses) cabría esperar de nuestros  mejores pensadores una cadena de propuestas para  mejorar al país. Al fin y al cabo tendremos elecciones que elegirán Congreso y presidente, a través de quienes se orientarán las políticas públicas o  los presupuestos,  planes  y decisiones que  nos llevarán en una u otra dirección, lo cual ocurrirá a pesar de todo. En estas elecciones, además, tendremos un tema de mayor alcance: conseguir, o no, una Paz negociada.
Sin embargo, el fin de semana anterior estuvo  reñida una competencia acerca de quien propone una fórmula mejor para terminar con los Partidos en ausencia de propuestas que nos puedan empujar hacia adelante. A la andanada contra el Liberalismo, a quien algunos quieren enterrar sindicándole de ser  el único que ejerció la política en la era en que el narcotráfico permeo la política y la sociedad colombiana, iniciada  justamente antecitos de elecciones, se han sumado otras voces desde diferentes orillas: “¿Cuál Partido Liberal?” se pregunta el ex ministro Hommes en su columna, de la que se puede destacar el acertado señalamiento del divorcio entre Partidos y opinión;  “Voto blanco”, propone Salud Hernández, luego de denostar acerca de “la cuadrilla Liberal” y otras especies; “El amigo de Serpa” de María Isabel Rueda” en el que pide al Fiscal una nueva investigación sobre el refrito 8.000.La excepción vino por cuenta de María Jimena Duzan quien plantea una alianza de la “Izquierda”, no sin antes estigmatizar a los Partidos.
De nuevo, casi todos olvidan que la política se ha ejercido en el país que hemos tenido y tenemos y no en el que quisiéramos tener. “Si mi tío no fuera mi tío sería mi tía”, dicen en la calle. En un tono propositivo, por ejemplo, al doctor Serpa valdría la pena preguntarle que se le hicieron los cuatro millones doscientos mil votos entre las presidenciales de 1998 y 2006, fundamentalmente ubicados en los centros urbanos en los que el voto está menos expuesto a presiones. La respuesta nos acercaría a resolver uno de los principales retos del Liberalismo como es recuperar sus extraviadas mayorías urbanas.
Una hipótesis según la cual el responsable exclusivo de esa pérdida es el mismo doctor Serpa,  por cuenta de su persistencia o por convertirse en  blanco de los dardos de su ex contendor y luego presidente, el doctor Pastrana y sus amigos, con los mismos argumentos que se resucitan ahora que es  cabeza de la lista Liberal, estaría lejos de la realidad: si ello ha afectado al Liberalismo no se nota tanto.En todas las encuestas sigue siendo el sentimiento mayoritario entre los colombianos mientras el Conservador, al que pertenece el ex presidente Pastrana, ya va en el 5 % con tendencia a empeorar y él  es el ex presidente peor calificado en las encuestas. Quiso “acabar” al Liberalismo pero ha terminado “hundiendo” a su Partido y a él mismo. Mientras tanto, a través del presidente Santos, el Liberalismo histórico pudo llegar al gobierno  y es fácil establecer que una eventual tercería de la izquierda, o su actitud en una segunda vuelta ,podría estar más cerca de los liberales con quienes la identifica, entre otras cosas, el propósito de Paz.
Pero sería ingenuo pensar que la crisis de los Partidos tiene que ver, de manera exclusiva, con la influencia nefasta del narcotráfico o con quienes la han podido capitalizar políticamente , como el ex presidente Pastrana quien llegó al gobierno haciendo de ella casi su único discurso mientras entregaba el Caguán y la guerra seguía haciendo estragos.
La crisis de los Partidos tradicionales es mundial  y el déficit fiscal ha propiciado otra, global, de los gobiernos. El asunto más complejo es que en ninguna parte se ha podido encontrar otra manera de relacionar las demandas de la sociedad con el Estado diferente a los Partidos, por lo que no nos queda otra salida que persistir en su mejoramiento. Para ejemplos, está la manera como ha desaparecido el  importante movimiento de indignados.
La práctica de hacer política destruyendo a sus principales instrumentos puede, en el corto plazo, otorgar algunos dividendos. En el fondo, atenta contra la democracia, uno de los principales logros de la humanidad. Hacer política destruyendo a los Partidos es como terminar la  pobreza organizando guerras en que los pobres  se mueren. Por otra parte, es una manera sencilla de “suicidarse” políticamente como lo viene demostrando el ex presidente Pastrana quien, inevitablemente, nos hace evocar a otro Sansón y otros filisteos.
@herejesyluis