sábado, 2 de mayo de 2009

Cuidado con la gripa

Cuidado con la gripa

Por: Luis Carvajal Basto
La pandemia inminente ocasionada por el virus, pone a prueba la capacidad de los gobiernos para atender situaciones de crisis.

Además de informar y prevenir, la pregunta es qué número de tratamientos se encuentran disponibles y cuáles los recursos para atender los enfermos en sus casas. Es un problema de salud y de gobierno.

Aunque en el mundo se esperaba una pandemia desde hace años, todo parece indicar que es una realidad y su reconocimiento oficial por parte de la Organización Mundial de la Salud, es solo cuestión de días. De mantenerse el crecimiento exponencial observado desde el 15 de marzo, haciendo un cálculo siguiendo las cifras de la OMS (0.89exp (0.1152t)), finalizando agosto tendríamos en el mundo nueve millones de infectados.

A diferencia del SIDA, que requiere contacto físico para su difusión, el virus AH1N1 se transmite a través del aire y las cosas que tocamos. Otra diferencia parece ser que sus efectos no serán necesariamente mortales y el propio organismo, con cuidados y tratamiento adecuados, puede superarlos en la mayoría de casos.

No será fácil inducir un cambio en las costumbres de la gente que podrían disminuir las tasas de contagio. Hábitos como lavarse con frecuencia las manos, y reducir el contacto de saludos y besos, tan propios en nuestra cultura.
Tiene todas las características de una gripa, así que si bien se pueden reducir las posibilidades de adquirirla, su expansión parece inevitable. ¿Qué tan preparados estamos para confrontarla y cuál es la real capacidad de los gobiernos para atenderla?

Comencemos diciendo que la reacción natural de llevar un enfermo sintomático a un centro médico puede producir resultados contrarios: Su propagación si resultan positivos los casos, o la exposición al virus de los pacientes que aún no lo han adquirido, pero tienen síntomas.

Se aconseja tratamiento casero para impedir la difusión del virus y reducir la socialización propia de los espacios compartidos, parece efectivo para contenerlo.

Esto puede generar problemas en la economía al tener que interrumpir clases y, eventualmente, actividades laborales e, incluso, el transporte público. Viniendo de México, este asunto de salud parece una segunda versión del efecto tequila.

Más allá de las decisiones que se toman al respecto y los inútiles cierres de fronteras (ya está diseminado por el mundo) la respuesta de los gobiernos debe ser precisa y concentrarse en respuestas sencillas pero efectivas, como tomar exámenes en las residencias de los afectados y establecer esquemas de atención domiciliaria por parte de personal calificado.

Y ante la evidencia de la enfermedad, los tratamientos antivirales que al parecer son solamente dos productos de firmas multinacionales, deben estar a disposición de los gobiernos y la gente. A propósito, ¿de cuantos dispone Colombia?

Es conocido que la unión Europea mantiene un stock cercano a las seis millones de dosis y estaría dispuesta a ceder parte a los países más afectados. Esperamos que la OMS o quien sea, nos asigne una buena parte, a solicitud del gobierno, para lo cual debe emplearse a fondo.

En todo esto, resulta paradójica la actitud de sectores de nuestro congreso. En lugar de preocuparse por una legislación de crisis para atender la emergencia, van a prohibir la entrada a sus dependencias a personas “ajenas”, creyendo que con esto se inmunizan frente a la enfermedad.¿ Qué tal? Algo así como “sálvese quien pueda”. Cuidado con la gripa y con estos congresistas.

Posdata: La frase de la semana, expresada por un precandidato Liberal: “No es Liberal obligar a la gente a pensar ciertas cosas”…

domingo, 26 de abril de 2009

Timidez en las medidas anti crisis

Timidez en las medidas anti crisis

Por: Luis Carvajal Basto
Las que se han tomado para estimular la demanda no parecen suficientes para conjurar la crisis.

La forma en que han reaccionado las autoridades económicas difícilmente se traducirá en un aumento de la demanda. Es cierto que las razones son externas y sobre ellas resulta difícil actuar. Aún así es bastante lo que queda por hacer para mejorar la competitividad de las exportaciones y/o mejorar la demanda interna.

La caída en las compras de Estados Unidos, Venezuela y Ecuador, tiene orígenes diferentes. En el primer caso se trata, en lo fundamental, de la dinámica del mercado, en los otros de casos típicos de proteccionismo.

Aunque la no aprobación del TLC es imputable a la presión de sindicatos norteamericanos en la campaña Presidencial para defender privilegios que Obama Presidente quiere desmontar, como en el caso de la industria automotriz, y que Hilary Clinton anunció la reactivación del tratado, falta bastante para que nuestros exportadores reciban sus beneficios. ¿Y mientras tanto?

Con Venezuela y Ecuador a la reducción de la capacidad de pago, se suman argumentos de política. Chávez le puso cupos a las exportaciones de automóviles Colombianos reduciendo en un tercio sus compras. Eso es proteccionismo del peor y alguien debería denunciarlo internacionalmente. Lula y Kirchner, que enfrentan un problema similar, lo han debatido públicamente, pese a sus coincidencias ideológicas.

La respuesta de las autoridades, que puede ir desde la presión internacional hasta la devaluación inducida y claros premios a las exportaciones, si toca, ha sido excesivamente formal y moderada, hasta ahora. Por otra parte, los estímulos a la demanda interna parecen seguir esa línea de conducta. Los planes de anticipar el gasto público siguen encontrando problemas de ejecución y sincronismo con los gobiernos de las entidades territoriales.

Lo mismo va ocurriendo con el manejo dado a los precios de los combustibles. La rebaja de 400 pesos a la gasolina es una respuesta extemporánea y tibia que no sirve al gobierno, las finanzas públicas ni a los consumidores.

Los incentivos a la compra de vivienda, una rebaja temporal en las tasas de interés, parecen diseñados con un criterio excesivamente técnico que no se iguala a la gravedad de la crisis ni al momento político. Los niveles de encaje y no tanto la falta de liquidez o la morosidad en la cartera, tienen las tasas a rondando el 20%, bastante por encima de la interbancaria.

Las medidas anunciadas para fomentar la compra de vehículos no se han sentido ni la demanda ha reaccionado. Queda la impresión de que el gobierno y el Banco de la República no se han jugado a fondo para afrontar la crisis. Nuestro déficit fiscal no es exagerado, comparado con lo que ocurre internacionalmente, y con la caída de la demanda no va a tener que esforzarse tanto el Banco para controlar la inflación, pudiendo priorizar otras variables en esta coyuntura.

Es oportuno el colchón de seguridad que se intenta establecer con la solicitud de un crédito de 10.000 millones de dólares al FMI. Vale la pena insistir otro tanto, por una única vez, con uno similar al Banco de la República, para usar parte de las reservas y confrontar la crisis. Parece llegada una hora en que la eterna dualidad entre lo técnico y lo político, debe ser resuelta por el pragmatismo con que debemos responder a una situación excepcional. Para comenzar, salir de la cartilla.

  • Luis Carvajal Basto

sábado, 18 de abril de 2009

Los políticos y la reelección: no pero sí

Los políticos y la reelección: no pero sí

Por: Luis Carvajal Basto
El vacío de liderazgo que se siente a un año de elecciones, se constata en la doble agenda con que actúan muchos congresistas, precandidatos y partidos.

El oportunismo es todavía considerado una “virtud” en el ejercicio de la política. Consiste en “saber colocarse” del lado del ganador, en el momento justo, para garantizar la propia supervivencia, sin preocuparse de lo que pase con el País.

Las dudas jurídicas creadas por la chapucería con que se organizó el referendo y la falta de claridad sobre su financiación, además del silencio por parte del Presidente acerca de su candidatura, han complicado una reforma legal que en si misma tiene dificultades. Sería la primera vez en la Historia de Colombia que se intenta y se regla una tercera elección.

Se ha creado un vacío ante el cual quienes viven de la política y quieren seguirlo haciendo, no saben cómo reaccionar. Como “si pero no”, o “no pero sí”, puede definirse su actuar. Esta semana hemos visto varias muestras de ello.

Los Conservadores, por ejemplo, una noche se reúnen para lanzar candidato propio y al día siguiente aprueban en masa el referendo. Se dieron cuenta que Uribe les puso jefe sin decirlo, Uribito, y reaccionan tarde, como lo hizo muy bravo el ex Presidente Pastrana y no demora en hacerlo la doctora Nohemí, líder indiscutible de esta manera de ejercer la política.

Los “independientes” andan en lo mismo. Enrique Peñalosa comenzó la semana que pasó, descubriendo que la Seguridad democrática es indispensable pero no suficiente. De la crisis actual y el papel del Estado para superarla, nada. Por su parte Fajardo, quien está en el sí pero no desde que comenzó su campaña, menos. Habla pero no dice nada.

Por los lados de la oposición el senador Petro se manifestó, ahora sí, francamente candidato de la seguridad democrática. Él, quien ha sido pionero en denostarla en cuanto foro internacional pudo. Si pero no, acercándose, por lo pronto, más al sí.

Acerca de lo que ocurre en el Partido Liberal, vale recordar la pasada “cumbre”. Circuló que 32 de los congresistas asistentes estaban dispuestos a firmar una carta de respaldo a Rodrigo Rivera. Particular forma de ejercer el no pero si.

Los políticos observan que el Presidente mantiene importante influencia en la opinión y la sola posibilidad de una nueva candidatura y otro periodo le ratifica mayorías en el congreso que de otra forma ya se le habría “volteado”, como suele hacerlo( dicen ellos mismos, con descaro, que quien no se voltea no se asa, como las arepas).

Ante tanta ambigüedad algunos de los simpatizantes de Uribe consideran crear un nuevo Partido, el de Uribe, ahora sí. En este caso el no, podría correr por cuenta de la opinión que hasta ahora le ha respaldado. Parece existir una confusión, entre quienes promueven esta idea, con los conceptos de imagen de candidatos y de partidos, y otra, entre sentimiento partidista y pertenencia y acatamiento a los mismos.

Lo que deja observar este brumoso panorama, es que hasta ahora los argumentos anti reelección no son políticos o de opinión, sino jurídicos y esa es la razón detrás de tanta ambigüedad. Pero la opinión, cada vez más informada, influyente y autónoma, se debe seguir preguntando si realmente son buenas compañías para una candidatura Presidencial o para cualquier cosa, estos políticos que persiguen a los recursos públicos como la noche al día. Si pero no o, exactamente, todo lo contrario. A conveniencia.

  • Luis Carvajal Basto

domingo, 12 de abril de 2009

FUJIMORI: EN LA CARCEL DE ABIMAEL

Fujimori: en la cárcel de Abimael

Por: Luis Carvajal Basto
¿Son incompatibles Democracia y autoridad?

La del profesor Fujimori era una condena esperada. No solo por sus contradictores, lo cual es apenas natural, sino por los demócratas del mundo que vemos en este caso un ejemplo para mostrar contra la corrupción.

“Goberné desde el infierno”, dijo Fujimori. Y no le falta razón. Tenemos en América Latina Instituciones débiles, pobreza, escasa cultura de trabajo, y muchos esperan aún que sus problemas los resuelva una lotería o un redentor. O lo que es lo mismo, que el Estado les dé lo que no consiguen trabajando.

Pues Fujimori se convirtió en ese “mesías” por más de diez años. Hasta que la corrupción probada de su gobierno pudo más que su credibilidad de profesor incontaminado con la “Política tradicional”, de partidos como el APRA que, en su momento, tampoco lograron sacar de pobres a los peruanos a punta de Ideologías.

Quiere decir el caso del Ex Presidente que el uso de la autoridad es incompatible con la democracia? Eso deben pensar quienes consideran que el Estado es un invento incongruente con el ejercicio y disfrute de la Libertad, vale decir, los anarquistas. Los demás, quienes entendemos al Estado como un resultado natural de la evolución del Hombre, preferimos entender que se trata de uno de los casos de corrupción que el sistema democrático no ha podido solucionar.

El fracaso de Fujimori es el de la corrupción y el abuso de autoridad y no el del régimen político, que entre otras cosas pudo superarlo y ponerlo en la cárcel. Se ratifica la máxima según la cual, salvo por las demás, la democracia es la peor forma de gobierno.
Casos como este, por el contrario, ratifican que el Estado resulta indispensable para reglar las actividades de los Hombres, ejercer la razón de las colectividades y el uso legítimo de la fuerza. No hemos encontrado una norma mejor que la de mayorías, la soberanía del pueblo, aunque se “equivoque” con más frecuencia de la que debería, sobre todo juzgado desde el “futuro”.

El ejercicio del gobierno y la política son lo que son y no lo que deberían. A menos que las ideologías se metan en la mente de los votantes llevándolos a actuar de acuerdo “con lo que creen”, convirtiéndose en un insumo más de utilidad para algún proyecto político. Eso pasó con quienes, en su momento, vieron en Fujimori a su salvador.

Pero desvarían quienes consideran que el uso de la autoridad para defender los derechos y las Libertades son inconvenientes por cuenta de los Fujimori. Los ciudadanos del común, después de miles de años, contamos con un Estado que nos protege de asesinos y barbaros, de estafadores a lo Madoff o DMG, el mismo Estado que no descarta la persuasión ni los consejos, pero tampoco el ejercicio de la autoridad.

Luego de Fujimori, nuestro querido Perú tuvo como Presidente otro profesor, un “cholo” educado en Harvard que alguna vez fue lustrabotas, Alejandro Toledo, y ahora, otra vez, un Gran colombiano, político experto con un discurso renovado, el Presidente García. Los dos, después de mucho, coinciden en que en asuntos de gobierno no vale creer en mesías y en que para progresar debemos educarnos y trabajar.

Mientras tanto, Fujimori como su contradictor Abimael Guzmán, quien también se sintió predestinado y por ello con derecho a asesinar y secuestrar, comparten la misma prisión. La democracia sigue reinando y un valsecito peruano invita a soñar y a progresar en Libertad.

  • Luis Carvajal Basto

sábado, 4 de abril de 2009

COLOMBIA Y LA CUMBRE DEL G 20

El G 20 mira al futuro, Colombia distraída

Por: Luis Carvajal Basto
Mientras el mundo avanza con medidas de fondo hacia formas de gobierno mundial, en Colombia no se ponen de acuerdo el Gobierno y las entidades territoriales para tomar medidas conjuntas frente a la crisis. La reforma tributaria propuesta al congreso no se entiende.

Las decisiones tomadas en Londres van bastante más allá de las sanciones y disminuciones salariales a los dirigentes empresariales, que llevaba en su portafolio el presidente Obama, en principio poco amigo de la regulación.

La inyección a las economías de un billón de dólares, el fortalecimiento del Fondo Monetario Internacional, que tendrá tres veces más recursos, y la creación de un consejo de estabilidad financiera, parecen lo destacable en la reunión de los veinte países más ricos.

Pero quienes quieren devolver la rueda de la historia y de manera oportunista apostaban por obsoletas formas de proteccionismo, al estilo Chávez, Evo o Correa, deberían leer la declaración final en que se conmina a dar término a Doha y se ratifica la apuesta por el libre comercio.

Los llamados países emergentes, como China, India y Brasil, obtuvieron un reconocimiento acorde con la importancia de sus mercados. Los que tienen, a pesar de la crisis, superávit comercial, otra vez China, Japón y Alemania, asumieron posiciones pragmáticas, en el entendido de que no basta con competitividad sino que se requiere una globalización sana en la que sus compradores tengan recursos con que pagar.

Se abre una nueva era en las instituciones internacionales en que un remozado FMI dispondrá no solo de los recursos sino de la capacidad de coerción para garantizar unas reglas de juego claras. Ahora será un instrumento de gobierno mundial.

Cabe esperar que las medidas tomadas por los líderes del mundo, comiencen a devolver la confianza a inversionistas y ciudadanos del común. Pero no deben quedar dudas de que quienes, desde el sistema financiero, aprovecharon la falta de reglas y las zonas grises del Estado Nación en la era de la globalización, no van más.

Mientras que en el mundo los países reducen parte importante de sus “soberanías” en aras del bienestar general, en Colombia resulta increíble que nuestro plan anti crisis no se comience a ejecutar por incapacidad y “diferencias” entre el gobierno central y las entidades territoriales.

La cosa no es de poca monta. Estas manejan más del 50% de los recursos públicos, como consecuencia de la descentralización. Las asociaciones de gobernadores y Alcaldes deben entender su responsabilidad y dejar de ser entidades de papel que convocan con frecuencia “cumbres” para sentarse a almorzar, tomarse fotos y producir “saludos a la bandera”.

Si no se ponen de acuerdo para ejecutar recursos, entre otras cosas por los naturales y encontrados intereses del ajedrez político, ¿cómo será la cosa para controlarlos cuando el principio del momento es ejecutarlos rápidamente, para contrarrestar los efectos de la crisis?

De la mano con el proyecto para la reelección de alcaldes y gobernadores que comienza a tramitarse en el congreso, la procuraduría general y la contraloría deben presentar uno de emergencia para garantizar la transparencia en la ejecución de esos recursos.

El límite de la intervención de los entes estatales para superar la crisis, es la propia capacidad de endeudamiento, la cual deberá estirarse en esta ocasión hasta sus más altos niveles. Gastemos bien y pronto, pero cuidado con el control.

Dicen círculos cercanos a la Procuraduría que, más temprano que tarde, 10 gobernaciones podrían quedar interinas por sanciones derivadas de procesos en curso. ¿Cuántas serán después de la ejecución de los recursos anti crisis?

POSDATA: Otra reforma tributaria no le conviene a nadie. Además, cualquiera puede decir que si no son capaces de ejecutar lo que tienen, no está copada su capacidad de endeudamiento y los escándalos de corrupción son el pan de cada día, ¿para qué quieren más plata gobernadores y alcaldes?

sábado, 28 de marzo de 2009

LOS AVESTRUCES NO GOBIERNAN


Por: Luis Carvajal Basto
¿de la seguridad democrática a la económica?

El reconocimiento, por parte del Gobierno, de la llegada de la crisis a Colombia no ayuda a solucionarla pero indica que está en la agenda política y se va a “poner de moda” en la opinión. Cabe esperar propuestas para salir y no pretextos para desestabilizar o conseguir votos.

Si algo tenemos claro los ciudadanos del mundo es que la crisis no es imputable a ningún gobierno en particular. Sí, a la falta de supervisión al sistema financiero internacional o la debilidad institucional de todos los gobiernos.

Colombia es una excepción que nos ha permitido tener un sistema financiero sólido, pero no tanto como para escapar a la caída de la demanda internacional y a la pérdida de confianza en todo el mundo que reduce inversiones, expansión de empresas y empleos.

Si el asunto es una perdida generalizada de confianza, no conviene a los gobernantes asumir el papel de profetas de desastres. Hasta la semana que pasó el gobierno no quiso servir de caja de resonancia a malas noticias que quitan empleos, pero las cifras del último trimestre de 2008 son una realidad inevitable.

Eso no quiere decir, como lo expresa el ex Ministro Hommes, que hicieron mal funcionarios del gobierno al difundir, en su momento, que nuestra economía estaba blindada. Habría sido irresponsable asumir una actitud contraria. Los inversionistas están atentos a ese tipo de señales que se traducen rápidamente en reducciones de las nóminas, más desconfianza y miedo. El liderazgo no trata de eso. Los avestruces no gobiernan, doctor Hommes.

El reconocimiento de la crisis por parte del gobierno y la forma como han reaccionado sectores opositores, pone de presente que lo peor que puede ocurrir con la crisis es que se utilice como argumento de la próxima campaña por la Presidencia.

Hasta ahora sabemos que tendremos elecciones, pero de propuestas, nada. La oposición se encuentra dedicada a descalificar una nueva reelección del Presidente y sobre ese argumento gira, por ejemplo, la actividad de un sector del Liberalismo. Al Polo, las aspiraciones encontradas de sus dirigentes no les deja tiempo para proponer nada y los Conservadores, pegados a Uribe, esperan su mejor oportunidad.

Por su parte el Presidente parece comenzar a identificar que lo que la gente percibe como seguridad democrática, puede no ser suficiente para asegurar mayorías al Uribismo en una nueva elección.
Entre tanto, la oposición apuesta a endosarle la factura de la crisis. El Doctor Hommes, ahora vocero de ellos, también lo ha dicho “… si la economía va mal no hay reelección”. Pero es que tampoco habrá empleo ni comida en las mesas de los pobres, doctor Hommes, ni recursos para la educación y la salud. El problema no es la reelección o no, sino el país.

La versión Colombiana de la crisis es bien distinta a la norteamericana o la europea. Aquí se ha sentido la caída en la demanda de esos mercados y de Venezuela y Ecuador, pero no va a ser suficiente para que perdamos la confianza antes de empezar a rescatarla.

Por lo pronto, lo que conviene es mantener la fortaleza de nuestras instituciones, incluidas las financieras, ejecutar los presupuestos públicos y de ser necesario endeudarnos más para que el Estado pueda reemplazar la caída de la actividad privada.

Y lo que no conviene es que la crisis mundial, que debe ser tratada como un asunto de Estado, se convierta en materia prima de la próxima campaña Presidencial. O de una oposición que, vale decir como los avestruces, considera que no llega al gobierno por culpa de Uribe y reduce su actividad a ponerle palos, olvidándose que los programas y el mundo exterior existen.

Por esa vía, habrá alguna probabilidad de atajar otra reelección de Uribe, pero no se cambia la realidad del país, a menos que crean que gobernará mejor algún Uribito.

sábado, 14 de marzo de 2009

¿CRISIS EN LA COMISIÓN NACIONAL DE TELEVISIÓN? OPORTUNIDAD PARA LA EDUCACIÓN

Crisis en la Comisión Nacional de TV? Oportunidad para la educación
Por: Luis Carvajal Basto
Las componendas y marrullas en los procesos de elección de los comisionados y la forma como se gastan los recursos públicos, dependen de vacios legales que pueden considerarse "arandelas"•.El asunto de fondo es que desde su creación, el desarrollo del medio y de las nuevas tecnologías, la hacen obsoleta.
Luis Carvajal Basto
El momento de creación de la cntv coincidió con la irrupción de la televisión privada en Colombia. Su estatus Constitucional reconoce la importancia de un medio que además de formar, informar y recrear, resulta vital para el equilibrio y funcionamiento del sistema democrático. El cuarto poder, el de los medios, mediante los cuales se expresa y se informa la sociedad.
Pero mucho ha cambiado desde entonces y la popularización de las nuevas tecnologías de información y comunicaciones, que han marchado hacia la convergencia, no han encontrado una respuesta adecuada y equiparable en el andamio Institucional. En este escenario no parecen definidas las competencias de las comisiones de televisión y de regulación de las telecomunicaciones.
La reforma de la comisión, anunciada por el Ministerio de comunicaciones, es una oportunidad para superar estos vacios, pero puede serlo también para coordinar los esfuerzos y recursos de diferentes entidades estatales, modernizando la gestión pública y, sobretodo, el sistema educativo.
Recientemente, el columnista Guillermo Santos propuso, con sobradas razones, el nombramiento por parte del gobierno de un CIO (Chief Information Officer) que asumiera el reto de las nuevas tecnologías en el sector público. Dada la convergencia e integración de los diferentes medios y su importancia en el proceso educativo, se debe hacer lo mismo con la CNTV y los esfuerzos de los Ministerios de Educación y Comunicaciones.
Se puede considerar, hoy día, que Internet es una forma de educación no formal con un peso enorme que permite el acceso, incluso, a contenidos de televisión no reglados. Es, "el reino de la Libertad", lo cual es maravilloso, pero podría ser mucho más que eso, en la perspectiva de ayudarnos a ofrecer una formación competitiva.
Otro tanto ocurre con la televisión pública, que dado su poder de masificar contenidos y ante la inminente digitalización, va a permitir interactividad, de gran ayuda en los procesos educativos. En la perspectiva de mejorar competitividad y oferta de redes, medios y contenidos educativos, han sido importantes programas como Compartel, la agenda de conectividad y comienza a serlo el plan TIC, no pudiéndose decir lo mismo de la televisión educativa que , si alguna vez existió, ha prácticamente desaparecido siendo una de las motivaciones del Constituyente al crear la CNTV. Los recursos de esta, son enormes y aportan poco. Las rentas parafiscales, y lo que pagan la televisión por cable y la privada, se difuminan en nada que se note y ayude a la capacitación para el empleo de los Colombianos. Por otra parte, medida en puntos de audiencia, la televisión pública hace muy poco en comparación con lo que gasta.
Todo esto nos coloca ante un escenario en que resulta ya indispensable no solo el CIO, sugerido por el Doctor Santos, sino la creación de una Unidad Administrativa especial que coordine los esfuerzos de Gobierno en Educación y NTIC.De la crisis de la CNTV, pueden salir cosas buenas.
Esperemos que al congreso que se instala, tan ocupado en la mecánica política, le quede tiempo para estos asuntos "banales" que comprometen, ni más ni menos que, pilares de nuestro futuro como Nación.
Luis Carvajal Basto