domingo, 22 de febrero de 2009

El Liberalismo: ¿Un Club del 1%?

Por: Luis Carvajal Basto
No es necesaria una consulta para establecer que el sentimiento Liberal es mayoría entre los colombianos.
Pero tampoco lo es otra derrota, para registrar que la organización del partido Liberal actual, que es diferente e infinitamente menor que el Liberalismo, sigue divorciada de la realidad del país y de la opinión y no encuentra un candidato popular.
Los partidos son instrumentos que enlazan las demandas de los ciudadanos con el régimen político. Las mayorías convierten sus deseos y programas en políticas, mediante el acceso al gobierno. Las corrientes que hoy controlan la estructura del partido, parecen empeñadas en todo lo contrario.
Luego de tres derrotas presidenciales y de ver reducido su caudal electoral a casi la mitad de los votos del Polo, su doctrina parece reducida a controvertir las mayorías. De acuerdo con el ex presidente Gaviria, quien debe interpretar las posiciones extremas de Piedad Córdoba, el ex Uribismo del ahora dirigente oficialista Héctor Helí y del precandidato Pardo, quienes aspiren a ser parte de esta versión del Liberalismo “tienen que dejar claro que están abiertamente en contra de la reelección del presidente Uribe, y asumir su papel como miembros de un Partido que está en la oposición".
Eso parece una declaración de fe, ajena a los principios Liberales.¿ Adónde fueron a parar las Libertades de pensar, opinar y disentir, esencia del Liberalismo? De programático no tiene nada y, por otra parte, si se considera tan delicado que el Presidente aspire por tercera vez, ¿no es casi lo mismo que un partido con tanta tradición reduzca su plataforma y su función, a refutarla?
Pues con ese “programa” no se llega a 2010 y se hace prácticamente innecesaria cualquier tipo de consulta. Si se trata de hacer oposición, se extraña que en una reunión como la de la semana que pasó, no se concluyeran alternativas de política para los damnificados del invierno o para mantener los empleos frente a una crisis mundial que está llegando a la mesa de los colombianos, por ejemplo.
La consigna es oponerse a Uribe, si se equivoca o si acierta o si todo lo contrario. Es una lógica pobre, pero el problema es mayor si se considera que independientemente de la voluntad de reelección del Presidente, la opinión concede muy poco favor a ese discurso, que además es el único que este Liberalismo transmite. Lo de Piedad Córdoba, según sus propias palabras, no es político sino, Humanitario.
No hará falta esperar demasiado para que los congresistas que asistieron al encuentro y que son el corazón de la estrategia del oficialismo Liberal, reclamen por una verdadera opción de poder o, mejor dicho, un candidato con posibilidades reales en 2010.Además de las encuestas, los analistas no conceden a los actuales muchas posibilidades. Hommes, por ejemplo, ha dicho que no quiere una nueva reelección, pero que con ellos “no se hace un caldo” y el ex Alcalde Castro ilustró bien la situación al decir que “parecen calvos peleando por un peine”.
De continuar las cosas como van, la fecha de una consulta y el próximo congreso del Partido, podrán ser de utilidad para terminar de conformar un Club exclusivo de quienes no superan el 1% en las encuestas. Mientras tanto, el País elegirá un nuevo Presidente, seguramente “apostata” de tan pobre credo.
Luis Carvajal Basto

El Liberalismo: ¿Un Club del 1%?

Por: Luis Carvajal Basto
No es necesaria una consulta para establecer que el sentimiento Liberal es mayoría entre los colombianos.
Pero tampoco lo es otra derrota, para registrar que la organización del partido Liberal actual, que es diferente e infinitamente menor que el Liberalismo, sigue divorciada de la realidad del país y de la opinión y no encuentra un candidato popular.
Los partidos son instrumentos que enlazan las demandas de los ciudadanos con el régimen político. Las mayorías convierten sus deseos y programas en políticas, mediante el acceso al gobierno. Las corrientes que hoy controlan la estructura del partido, parecen empeñadas en todo lo contrario.
Luego de tres derrotas presidenciales y de ver reducido su caudal electoral a casi la mitad de los votos del Polo, su doctrina parece reducida a controvertir las mayorías. De acuerdo con el ex presidente Gaviria, quien debe interpretar las posiciones extremas de Piedad Córdoba, el ex Uribismo del ahora dirigente oficialista Héctor Helí y del precandidato Pardo, quienes aspiren a ser parte de esta versión del Liberalismo “tienen que dejar claro que están abiertamente en contra de la reelección del presidente Uribe, y asumir su papel como miembros de un Partido que está en la oposición".
Eso parece una declaración de fe, ajena a los principios Liberales.¿ Adónde fueron a parar las Libertades de pensar, opinar y disentir, esencia del Liberalismo? De programático no tiene nada y, por otra parte, si se considera tan delicado que el Presidente aspire por tercera vez, ¿no es casi lo mismo que un partido con tanta tradición reduzca su plataforma y su función, a refutarla?
Pues con ese “programa” no se llega a 2010 y se hace prácticamente innecesaria cualquier tipo de consulta. Si se trata de hacer oposición, se extraña que en una reunión como la de la semana que pasó, no se concluyeran alternativas de política para los damnificados del invierno o para mantener los empleos frente a una crisis mundial que está llegando a la mesa de los colombianos, por ejemplo.
La consigna es oponerse a Uribe, si se equivoca o si acierta o si todo lo contrario. Es una lógica pobre, pero el problema es mayor si se considera que independientemente de la voluntad de reelección del Presidente, la opinión concede muy poco favor a ese discurso, que además es el único que este Liberalismo transmite. Lo de Piedad Córdoba, según sus propias palabras, no es político sino, Humanitario.
No hará falta esperar demasiado para que los congresistas que asistieron al encuentro y que son el corazón de la estrategia del oficialismo Liberal, reclamen por una verdadera opción de poder o, mejor dicho, un candidato con posibilidades reales en 2010.Además de las encuestas, los analistas no conceden a los actuales muchas posibilidades. Hommes, por ejemplo, ha dicho que no quiere una nueva reelección, pero que con ellos “no se hace un caldo” y el ex Alcalde Castro ilustró bien la situación al decir que “parecen calvos peleando por un peine”.
De continuar las cosas como van, la fecha de una consulta y el próximo congreso del Partido, podrán ser de utilidad para terminar de conformar un Club exclusivo de quienes no superan el 1% en las encuestas. Mientras tanto, el País elegirá un nuevo Presidente, seguramente “apostata” de tan pobre credo.
Luis Carvajal Basto

domingo, 15 de febrero de 2009

NÚMEROS ROJOS EN LA ECONOMÍA




Números rojos en la economía
Por: Luis Carvajal Basto
En un momento como este, ciudadanos y actores económicos son más que sensibles a las señales que se emiten. Hasta octubre, el desempeño puede calificarse de aceptable. Las malas influencias vinieron y vienen de fuera. Nos creímos el “cuento” de la crisis. ¿De qué otras formas reaccionar?
De acuerdo con los datos de la ANDI terminamos 2008 con una caída en la producción manufacturera y las ventas cercana al 3%.Las exportaciones también muestran signos preocupantes. A pesar de ello, el índice de desempleo aumentó levemente y el PIB no se ha desplomado. Pero en todas partes se habla de crisis y la gente tiene temor de invertir y de comprar.
A nivel internacional, las cosas no mejoran. Continúa la cadena de malas expectativas que producen despidos y estos, a la vez, generan malas expectativas. Europa entró en recesión y la semana anterior, China, que ha acumulado un inmenso arsenal de reservas en dólares, comienza a pedir a Estados Unidos garantías para evitar su desvalorización.
Allí, el Presidente Obama ha centrado su plan de rescate en “evitar que la crisis se convierta en catástrofe”. En los últimos tres meses, también desde octubre, en Estados Unidos se han perdido 1.800.000 empleos. Ha dicho Obama que existen regiones donde la tasa de desempleo pasó de 5 al 15% en 2008.Nada alentador. El Mundo, que tiene los ojos puestos en él, no sabe si está observando un Presidente preocupado, asustado o las dos cosas.
Puestos en una balanza la imagen pesimista que transmite Obama, de una parte y los 800.000 millones que le aprobó el congreso para salir de la crisis, de otra, no se puede anticipar el resultado. Pero su actitud en vez de sumar, evidentemente resta, en medio de un escenario caracterizado por la desconfianza de inversionistas y consumidores.
Por otra parte, no ayuda al clima de negocios la incertidumbre acerca de hasta adonde va a llegar la actual administración en términos de defender los empleos en Estados Unidos a costa de la liberación del comercio. La renuncia del designado Secretario de Comercio Gregg, amigo de los TLC, arguyendo “diferencias insalvables”, podría interpretarse como una negativa a convertirse, dadas las circunstancias, en “Secretario de protección”.
En Colombia, el gobierno y las autoridades monetarias han actuado con cautela. Ni se ha tratado de crear pánico, anunciando catástrofes, ni el Banco de la República ha bajado tanto ni tan rápido las tasas de interés, como para permitir una mayor escalada del dólar, lo que aumentaría las presiones inflacionarias.
A diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos, no tenemos que estabilizar aquí el sistema financiero ni comprar activos tóxicos (entre otras, parecidos a los de DMG), ni decretar el cese de los embargos de viviendas. Pero, aparte de lo anunciado, es mucho lo que se puede y lo que no se debe hacer para evitar el impacto pleno de la crisis.
Si algo está claro es que nadie sale de ella sin un incremento en el gasto público y el déficit fiscal. El gobierno anticipó el cronograma de gastos, pero es bien probable que esto no sea suficiente. Va a tener que aumentar sus niveles de endeudamiento: el mal menor. El sector privado, la banca y los mismos sindicatos pueden ayudar en la focalización del gasto que se viene.
Para empezar, se deben “sintonizar” las acciones del gobierno Nacional y las entidades territoriales. Por ejemplo, mientras que el gobierno del Valle del Cauca asume medidas expansivas, como comprometer vigencias anticipadas, el de Bogotá asume otras restrictivas y hasta recesivas, como el pico y placa, y no “encuentra” recursos para proyectos dinamizadores de la economía, como el tren de cercanías. Alistémonos para salir de los formatos y asumir medidas excepcionales. La situación que se ve venir, lo es.
Luis Carvajal Basto

sábado, 7 de febrero de 2009

PROTECCIONISMO Y POLITIQUERÍA

Proteccionismo y politiquería

Por: Luis Carvajal Basto
Ante la crisis, se está poniendo de moda un discurso que supuestamente protege los puestos de trabajo de los Nacionales de cada país. Parece increíble pero en eso están de acuerdo personajes tan diferentes como Sarkozy y Correa. El populismo es una fórmula fácil y no tiene color político.

En un escenario en que cada día las empresas suprimen empleos, puede ser popular que algunos políticos tomen medidas para "defenderlos" colocando obstáculos a las importaciones y al trabajo extranjero. En el corto plazo mejora a los gobernantes su popularidad, en el largo le cierra las puertas al País en el exterior y perjudica a sus ciudadanos.

Es el caso de los Presidentes Correa, quien ha restringido las importaciones procedentes de Colombia, y Sarkozy, quien empieza a tomar medidas para "proteger" empleos franceses. Quieren vender pero no comprar. Eso, en realidad no se puede. Pero el ejemplo cunde. En la Ley que propende por estimular la economía de Estados Unidos, pasó en la cámara una condición para el uso de recursos que obligaba a que el hierro y el acero a utilizar fueran estadounidenses."Compre Estadounidense" es el eslogan.

El presidente Obama salió al paso de lo que podría desatar una guerra comercial, por lo que en el senado "peluquearon" el proyecto. Aclararon que respetarían acuerdos y tratados. Las cuentas son sencillas: según los cálculos defenderían 1000 empleos y perderían 6500.En este caso se impuso la razón de Estado sobre la politiquería.

A estas alturas no parecen discutibles los beneficios en el desarrollo del principio de la especialización que se han alcanzado con la globalización. Pero en esta época de crisis, el proteccionismo a ultranza puede adornar los discursos de los malos políticos con resultados perversos.

El libre comercio, por ejemplo, ha contribuido en Colombia, de manera importante, en el control de la inflación. Ha hecho posible renovar mucho del parque automotor, la modernización de los activos productivos de las empresas y hasta los electrodomésticos y vestuario de las familias.

La migración de colombianos al exterior produce recursos que en el 2008 llegaron a los 5000 millones de dólares. La libre circulación de personas, que a pesar de las restricciones, avanza de la mano con el libre comercio, es hoy un sostén básico de las sociedades y economías Latinoamericanas.

¿A alguien se le puede ocurrir que le compren sus productos en el exterior con bajos aranceles y que permitan a sus Nacionales remesar divisas sin alguna reciprocidad? Pues a los malos políticos que, como los malos comerciantes, piensan mucho en las ganancias, las encuestas del día y la galería, y poco en la solidez de las economías y el bienestar de los ciudadanos.

Ha hecho bien Colombia al no responder la agresión comercial de Ecuador y Venezuela, que han puesto trabas y cupos a nuestras exportaciones. Modelos de gobiernos como el de esos países, pierden empleos espantando la inversión, Nacional y extranjera, que en muchos casos ha buscado en nuestro país un lugar donde invertir. Hoy somos el tercer destino de esos flujos en Latinoamérica.

El proteccionismo se ha convertido en un recurso, a veces provocador, de los malos políticos. Esperemos que a los nuestros no les dé por lo mismo, porque perderíamos mucho del terreno ganado en competitividad.

sábado, 31 de enero de 2009

¿ CÓMO FUNCIONA LA CRISIS?

(entre psicólogos y economistas)
Por: Luis Carvajal Basto
La pérdida de confianza es la raíz de la crisis. No es, en sentido estricto, un fenómeno económico. La depresión que se vislumbra, arranca con el estado de ánimo de inversionistas y consumidores. Lo que la gente cree.
Un ejemplo rápido de las manifestaciones de la crisis lo proporciona una supuesta junta directiva de una gran empresa de automóviles: el ejecutivo presenta su plan para 2009, luego de unas ventas “aceptables” en 2008.Algún miembro le pregunta si tomó en cuenta las expectativas, según las cuales el entorno macroeconómico apunta a desaceleración de la demanda, el ejecutivo responde y la junta reduce el plan de ventas e inversiones.
A continuación, se reduce la planta de personal. Muchos de sus trabajadores quedaran cesantes. No tendrán capacidad de compra. Otras empresas cerraran por falta de compradores. Otros trabajadores serán despedidos. El efecto dominó, Etc., etc. Tal es la situación que se repite en otras partes del mundo y afortunadamente en Colombia, todavía no y ojalá que no.
La dinámica de muchas empresas se dirige hacia fusiones y reducción de actividades. Fiat adquiere a Chrysler; NEC busca asociarse con Toshiba, luego de despedir 20000 trabajadores. Esa búsqueda de productividad en un mercado deprimido, termina con despidos que generan más despidos.
Los gobiernos han dispuesto el aumento de liquidez y la reducción de las tasas de interés como casi únicas armas para enfrentar la crisis. La fórmula de Keynes: reemplazar la demanda privada por la pública, con el consiguiente aumento de los déficits.
En muchos países la perdida de la confianza es tal que la gente no quiere pedir préstamos aún con muy bajas tasa de interés. Ha ocurrido con préstamos del Banco Central Europeo a los bancos privados que inversionistas y consumidores no quieren utilizar.
Los efectos psicológicos de la crisis se notan más en Estados Unidos, donde luego de un crecimiento positivo los tres primeros trimestres, en el último decreció un 3.8 %, luego de los anuncios de recesión y el empeoramiento de las expectativas. ¿Es la depresión en la economía un estado de ánimo? Puede responderse que sí y por tanto no es un asunto exclusivo de Economistas. La pérdida de confianza se relaciona con quiebras de bancos por préstamos no recuperados, pero también con la forma en que los ciudadanos se emocionan, sienten y perciben el entorno y el futuro de empresas y hogares.
La verdad es que el pesimismo se ha empoderado del mundo y salir de allí requiere de fórmulas econométricas pero también de hechos simbólicos que alteren, para bien, la conducta de los consumidores. En este sentido, no es mucho lo que hemos avanzado, salvo el optimismo generado por la llegada al gobierno del Presidente Obama, que, paradójicamente, motivó una caída de las bolsas.
Las reuniones de jefes de Estado para resolver la crisis, generalmente terminan con declaraciones que parecen más bien, saludos a la bandera. La cumbre de Davos no parece escapar a esa dinámica, con el agravante de que el mismo Obama ni siquiera asistió.
En Colombia, la perdida de actividad económica empezó a mostrarse con la reducción de giros de colombianos en el exterior y una leve disminución de la inversión. El índice de desempleo, que llegó al 11.3 en 2008, se mantiene casi constante respecto de 2007.La crisis no nos ha golpeado de lleno.
Además de bajar medio punto las tasas de interés, lo cual es una buena señal, y el plan de obras anunciado por el gobierno, una concertación con empresarios, trabajadores y consumidores no vendría nada mal para mantener y mejorar los niveles de empleo. Tampoco, una reducción en el impuesto a la renta y estímulos novedosos a la inversión extranjera.

sábado, 24 de enero de 2009

ALCALDE: Bogotá no resiste más impuestos


Alcalde: Bogotá no resiste más impuestos

Por: Luis Carvajal Basto
El alza de los avalúos catastrales es un aumento de los impuestos, potenciado por el “susto” que generó en la opinión la manera como se presentó, en plena época de matrículas y con el miedo y el pesimismo que empieza a producir la crisis económica.

El auto avalúo fue uno de los pilares en la recuperación de las finanzas de Bogotá y con él, nació lo que conocemos como una nueva cultura de impuestos. Fue creado en la administración de Jaime Castro, la misma que sacó de las juntas directivas de las empresas a los concejales, permitiendo la modernización de la gestión pública y colocando un freno a la politiquería.

La actualización de los avalúos es una herramienta de la hacienda pública y su utilización no se puede justificar, como se hizo, en razón de la existencia excepcional de predios que pagaban con base en avalúos de solo el 10% del valor legal. La realidad es que las familias han venido pagando, cumplidamente, un impuesto que consideran pagable, de acuerdo con sus ingresos.

Otra cosa es el atraso en la actualización que se debe en gran parte a la irresponsabilidad de la administración Garzón en el desarrollo de un costoso contrato que fue calificado como “tramposo y fraudulento” por los entes de control. Cabe recordar que el mismo Garzón, en campaña, ofreció no colocar más impuestos y como Alcalde colocó ocho nuevos tributos. Probablemente para tener como pagar contratos como ese.

Vale recordar que el mismo Garzón dejó comprometida gran parte del presupuesto del año 2008 y que Moreno solo pudo comenzar a ejecutar su plan de gobierno en el segundo semestre. Es cierto que la finca raíz ha subido de precio en Bogotá y en muchas regiones como consecuencia de los años de crecimiento que la economía ha experimentado. Pero también lo es que se empiezan a sentir las avanzadas de la actual crisis mundial. Por otra parte, activos importantes de las familias, como los vehículos, se han desvalorizado sin que disminuyan los impuestos que la ciudad cobra.

La sobretasa a la gasolina, por ejemplo, es un subsidio de los propietarios de automóviles al transporte público, lo cual se puede comprender. Lo que no se entiende es el uso del 50% de ella que debería mejorar nuestra malla vial. La semana anterior, en uno de esos anuncios a los que nos empiezan a acostumbrar lo funcionarios de la Administración, el Secretario de movilidad informó de un anillo perimetral por concesión, lo cual quiere decir peajes. Más impuestos. ¿Será que consideran que, como hace 100 años, los automóviles son un bien de lujo?

La percepción de la ciudadanía, acerca de la marcha de la ciudad, se refleja en la deteriorada imagen del alcalde en las encuestas. Esa imagen es producto de lo que hacen o dejan de hacer sus más altos funcionarios. La presentación y el momento escogido por el secretario de hacienda para el alza de los avalúos, parece hecha más por un contradictor que por un colaborador del mismo Alcalde.

Las afirmaciones del Secretario de hacienda, sobre acercar los avalúos al valor comercial de los predios, no se corresponden con la realidad de los ingresos de la gente, ni con parámetros internacionales. En ciudades como Barcelona o Madrid los avalúos apenas rondan el 60%, para citar dos casos.

Si se exagera con los avalúos, corremos el riesgo de que los ciudadanos no puedan pagar y colapse lo ganado en cultura tributaria. Aparte de eso, alguien debería coordinar en la Alcaldía, la presentación y explicación a la opinión de asuntos de tanta importancia.

sábado, 17 de enero de 2009

¿CAMBIARAN TANTO ESTADOS UNIDOS Y EL MUNDO CON OBAMA?

O

Luis Carvajal Basto

¿Cambiarán tanto Estados Unidos y el mundo con Obama?

Por: Luis Carvajal Basto
Las respuestas a la crisis económica, el problema palestino-israelí y el ascenso económico y comercial de China, le llevaran a exigirse a fondo desde el primer día. La ratificación del secretario Gates, confirma que la seguridad y la lucha antiterrorista, son un asunto de Estado. ¿También lo será la expansión del comercio que, para muchos demócratas, les quita empleos a los norteamericanos?

El estilo de Obama, establece francas rupturas con su antecesor al menos en la forma de abordar los problemas. Nunca expresó que la retirada de Irak se relacionaba con la seguridad energética. Prefirió proponer recursos para nuevas fuentes de energía y no más dependencia del petróleo, desde su campaña.

Su actitud le ha valido una audiencia mundial. Las manifestaciones, en este caso de apoyo, en sus visitas a Europa, son inéditas para un seguro Presidente de los Estados Unidos. Ha generado una gran expectativa como candidato, pero como Presidente ha demostrado un notable pragmatismo.

Los nombramientos de Hilary Clinton y Robert Gates, señalan que es más político de lo que muchos piensan. Confirman que en asuntos de Estado no está dispuesto a improvisar y que la planeación, el análisis de escenarios y la madurez institucional y de la gestión pública Norteamericana, trascienden los resultados electorales.

Encuentra un mundo en el que a pesar de la pérdida de protagonismo de las industrias Norteamericanas, siguen siendo la primera potencia militar. El respeto de los derechos Humanos no riñe con los intereses comerciales y la defensa de sus ciudadanos, ha expresado con frecuencia, y ya electo ha confirmado la retirada de Irak y el fin de Guantánamo.

En 2009 no tenemos una política internacional bipolar, pero el desarrollo del comercio y la redistribución del aparato productivo mundial requieren que la Unión Europea y países como India y Brasil sean reconocidos en los organismos internacionales, debidamente. ¿Estará dispuesto Obama?

El orden construido después de Bretton Woods y la posguerra, parece haber llegado a su final, a menos que retorne el proteccionismo. Estados Unidos hace valer su poderío militar y su historia en donde puede, pero los rusos, que tienen intacta su capacidad nuclear y una economía calamitosa, tampoco se paran en pelos, como lo acaban de demostrar al cerrar la llave del gas a Europa en pleno invierno.

Frente a esa actitud y a la virtual amenaza del terrorismo, los Estados Unidos no van a ceder. Nadie debe equivocarse.
La que no se ve clara es la actitud del gobierno Obama frente al retorno del proteccionismo promovido por muchos congresistas demócratas que le eligieron y le acaban de autorizar 350.000 millones de dólares del plan anti crisis. Le van a pasar cuenta de cobro. Son los mismos que impidieron la aprobación del TLC con Colombia para “defender” empleos en los Estados Unidos.

Aunque no parece preocuparle mantener un déficit fiscal cercano a un billón de dólares durante los próximos años (lección que vamos a tener que retomar en Colombia), la pérdida de dos millones y medio de empleos en 2008 le va a poner mucha presión.
Debe entender el Presidente Obama que a pesar de los costos políticos, que los empezó a sentir en el congreso, el retorno al proteccionismo no es posible y menos como solución a la crisis.

El cambio con Obama ya comenzó, con su sola presencia en la casa blanca y la manera como internet y los votantes jóvenes fueron definitivos en su elección. Eso es posible en un país que tiene como principio de su fundación la defensa de las Libertades. El nuevo Presidente tiene la tarea de hacerlas compatibles con las de los demás ciudadanos de un mundo integrado.